El sorpresivo IPC de agosto, que registró un alza mensual de 0,6%, el doble de lo que esperaba el mercado, elevó la inflación anual hasta 4,1% y volvió a poner sobre la mesa los riesgos que enfrenta la trayectoria de los precios en Chile.
Sin embargo, el análisis de bancos y economistas apunta a que el dato no necesariamente representa un cambio generalizado en la dinámica inflacionaria.
La principal razón está en la composición del registro. El IPC sin volátiles avanzó apenas 0,1% en agosto y llegó a 3,3% en doce meses, mientras que buena parte de la sorpresa estuvo concentrada en algunos productos específicos, entre ellos los pasajes aéreos internacionales, la carne de vacuno y las hortalizas.
BTG Pactual destacó precisamente este punto. "La sorpresa inflacionaria se concentró en un puñado de ítems, destacando especialmente el inesperado aumento de 32,6% en los pasajes aéreos internacionales". Este componente aportó 0,17 puntos porcentuales al IPC mensual, explicando por sí solo más de la mitad de la diferencia respecto de lo esperado.
La entidad también puso el foco en la carne de vacuno, que subió 3,9% durante el mes, en medio de disrupciones de oferta. Con todo, sostuvo que "como resultado, no interpretamos la sorpresa al alza como evidencia de un deterioro generalizado de la dinámica inflacionaria".
Una lectura similar entregó Banco Santander. "El IPC de agosto sorprende al alza impulsado por elementos volátiles, mientras que componentes subyacentes permanecen estables ante una demanda debilitada", señaló. Para la entidad, el IPC sin volátiles aumentó solo 0,1%, lo que mantiene acotadas las señales de presión persistente.
En esa línea, Santander estimó que el Banco Central mantendrá la Tasa de Política Monetaria en 4,5% durante el resto del año. "Pese a la importante sorpresa del IPC total, las medidas subyacentes continúan mostrando presiones acotadas, consistentes con una demanda interna que permanece debilitada", indicó.
El petróleo concentra las alertas
Aunque los bancos coinciden en que el dato estuvo marcado por componentes volátiles, también advierten que el escenario externo podría complicar la convergencia de la inflación hacia la meta.
BTG Pactual elevó su estimación de inflación para el cierre de 2026 a "cerca de 5%", debido principalmente a la persistencia de los precios elevados del petróleo. La entidad advirtió que el shock podría comenzar a trasladarse con mayor fuerza a los consumidores si las empresas dejan de absorber parte de los mayores costos mediante una reducción de sus márgenes.
"El problema surge cuando el shock persiste por más tiempo de lo anticipado. Mientras más dure, más difícil será para las empresas continuar comprimiendo márgenes, aumentando el riesgo de un mayor traspaso a precios al consumidor"
BTG Pactual
"El problema surge cuando el shock persiste por más tiempo de lo anticipado. Mientras más dure, más difícil será para las empresas continuar comprimiendo márgenes, aumentando el riesgo de un mayor traspaso a precios al consumidor", alertó.
Santander, en tanto, planteó que el fuerte incremento de los pasajes aéreos "podría reflejar el traspaso de los mayores precios internacionales de los combustibles" y advirtió que podría tener "un carácter algo más permanente hasta que las presiones de combustibles vayan cediendo".
El escenario para septiembre aparece, por ello, como otro foco de atención. Scotiabank anticipó una elevada incidencia de los componentes energéticos y estima que la próxima alza de los combustibles podría ser superior a la que habitualmente permite el Mepco. A ello se sumarían mayores tarifas eléctricas.
"Ambos productos podrían incidir cerca de 0,3 puntos porcentuales en el IPC de septiembre, un piso de inflación elevado para un mes que normalmente viene acompañado de numerosas alzas de precios", señaló.
¿Qué pasa con la tasa del Banco Central?
Pese a la sorpresa del IPC, la visión predominante entre las entidades consultadas es que el Banco Central mantendrá la TPM en 4,5% durante los próximos meses.
Coopeuch proyectó preliminarmente una inflación mensual de 0,3% para septiembre y sostuvo que la tasa debería permanecer sin cambios durante el resto de 2026. "Los datos de inflación de agosto deben interpretarse con cautela para evitar señales equivocadas sobre la tendencia inflacionaria subyacente", señaló.
La cooperativa considera que el debilitamiento de la demanda y del mercado laboral puede estar compensando parte de las presiones derivadas del petróleo. "Esta combinación de factores sugiere que la cautela seguirá predominando en las decisiones del Banco Central", sostuvo.
"Los datos de inflación de agosto deben interpretarse con cautela para evitar señales equivocadas sobre la tendencia inflacionaria subyacente"
Coopeuch
Scotiabank, sin embargo, advirtió que el escenario podría tornarse más complejo si las expectativas comienzan a desanclarse. El banco estima que una mayor inflación, junto con nuevos shocks energéticos y los efectos de
El Niño, podría llevar las expectativas a dos años por encima del 3%, algo que no ocurre desde 2023.
"Este registro de agosto, junto con la expectativa de un septiembre en o sobre la expectativa actual del mercado, de 0,5% mensual, llevarán a un ajuste al alza en las proyecciones de inflación para los próximos meses", señaló.
Para Juan Ortiz, economista sénior del OCEC-UDP, el dato constituye una señal negativa, aunque todavía no suficiente para modificar el escenario monetario. "Si bien, expectativas de inflación siguen ancladas y la actividad se ubica por debajo del nivel potencial, la inflación subyacente no cede. Esto permite confirmar por ahora un escenario donde se mantendría la TPM para el cuarto trimestre del año".
Ortiz proyectó un IPC de 0,3% para septiembre y una inflación anual de 4% ese mes. Para diciembre, en tanto, estima una variación anual de 4,1%.
¿Estamos en estanflación?
El debate sobre la inflación ocurre además en un contexto de debilidad de la actividad y elevado desempleo, lo que ha abierto la discusión sobre si la economía chilena podría estar entrando en un escenario de estanflación.
Consultado sobre si las cifras de inflación, crecimiento y desempleo permiten hablar de este fenómeno, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, apuntó a una recuperación de la actividad hacia el último trimestre.
"Esperamos que esta situación de inflación y de debilidad de actividad sea muy transitoria, en particular la actividad económica, esperamos una recuperación el último trimestre, hay señales importantes que esperamos que se vayan dando"
Jorge Quiroz
"Esperamos que esta situación de inflación y de debilidad de actividad
sea muy transitoria, en particular la actividad económica, esperamos una recuperación el último trimestre, hay señales importantes que esperamos que se vayan dando".
El ministro también manifestó su preocupación por el mercado laboral. "Nos vamos a abocar desde Hacienda, firmemente a ello, de modo sustantivo", afirmó.
Desde una perspectiva similar, Alejandro Weber, exsubsecretario de Hacienda y decano de Economía, Negocios y Gobierno de la USS, descartó que Chile se encuentre actualmente en estanflación.
"No, no estamos en estanflación. La estanflación es un periodo prolongado de precios altos y bajo crecimiento. No se configura ese escenario en Chile", afirmó a Emol.
"No, no estamos en estanflación. La estanflación es un periodo prolongado de precios altos y bajo crecimiento. No se configura ese escenario en Chile"
Alejandro Weber
Weber sostuvo que el dato de agosto estuvo fuertemente condicionado por factores puntuales y destacó el comportamiento del IPC sin volátiles. "Si analizamos la inflación sin volátiles, es decir con los elementos más estables, la inflación creció solo un 0,1%.
Esta se irá normalizando y llegaremos en la primera mitad de 2027 a la meta del Banco Central del 3%".
En materia de actividad, proyectó una recuperación hacia 2027. "Para el 2027, el escenario es mucho mejor. Todas las proyecciones muestran una recuperación de la actividad en torno al 3%".