El Banco Central volvió a mantener sin cambios la Tasa de Política Monetaria (TPM) y la dejó en 4,5%, prolongando la pausa que comenzó en diciembre de 2025.
La decisión fue adoptada de forma unánime por el consejo del instituto emisor y estuvo en línea con lo anticipado por el mercado, que esperaba que la tasa rectora permaneciera en su nivel actual, más aún luego de conocer hoy la sorprendente inflación de 0,6% en agosto, la cual duplicó las expectativas.
En su análisis, la entidad señaló que el escenario macroeconómico sigue sujeto a "un grado de incertidumbre mayor que el habitual. Por un lado, siguen presentes los riesgos asociados al conflicto en Medio Oriente, que incluso se han intensificado en lo más reciente. Por otro, si bien se anticipa que la economía local retomará impulso hacia 2027, no puede descartarse que su debilidad actual sea más persistente que lo previsto".
"El Consejo estima que será necesaria la constante evaluación de escenarios alternativos en que la respuesta de la economía mundial y local pueda configurar trayectorias de la inflación distintas de las esperadas y requiera cambios en la política monetaria. De este modo, la evolución futura de la TPM seguirá evaluándose Reunión a Reunión en función del desarrollo de los acontecimientos", agregó.
En ese sentido, el consejo reafirmó que "tomará las decisiones necesarias para cumplir con su objetivo de que la inflación proyectada se ubique en 3% en un horizonte de dos años".
En cuanto a la inflación de agosto, que provocó que el IPC anual saltara a 4,1%, la entidad presidida por Rosanna Costa señaló que "en gran parte, la inflación ha continuado determinada por el alza del valor de los combustibles, cuyo traspaso a otros precios ha seguido patrones históricos".
En el ámbito externo, el Banco Central señaló que "el principal foco de atención sigue siendo el desarrollo del conflicto entre Estados Unidos e Irán", lo que acercó el petróleo a los US$100 el barril, mientras el cobre superó los US$6,5 la libra en un contexto de actividad global "resiliente". El instituto emisor añadió que "la persistencia de los riesgos inflacionarios" mantiene a los bancos centrales en una postura "restrictiva y de cautela".
En los mercados, las bolsas siguen "apuntaladas por el desempeño del sector tecnológico", con tasas de largo plazo al alza por las "mayores preocupaciones por la inflación" y la demanda de financiamiento para IA. El dólar "se ha depreciado a nivel global", y aunque el mercado local siguió esa tendencia, el alza de tasas largas "ha sido más moderada que en otras economías".
En el plano local, la actividad "mantuvo un bajo desempeño" en el segundo trimestre y comienzos del tercero, "por debajo de lo previsto en el IPoM de junio", afectada por una demanda interna más débil y por "las adversas condiciones climáticas en julio". Tanto el consumo privado como la inversión "tuvieron contracciones" en el trimestre, aunque las perspectivas de esta última "continúan siendo favorables" de cara a 2027. En empleo, las cifras recientes mostraron "una destrucción de empleos y un alza de la tasa de desempleo", mientras la confianza de hogares y empresas "tuvo un leve repunte" tras la caída de comienzos de año.