El proyecto de Ley de Reforma al Mercado de Capitales y Financiamiento de la Casa Propia que impulsa el Gobierno no solo contempla nuevas herramientas para facilitar el acceso a la vivienda. La iniciativa incluye una amplia batería de cambios tributarios y regulatorios con los que Hacienda busca recuperar profundidad financiera, abaratar el financiamiento y generar un impulso sobre la actividad económica.
El diagnóstico que acompaña el proyecto apunta a un deterioro del mercado de capitales durante los últimos años, con menor ahorro, menor liquidez y condiciones de financiamiento más restrictivas. En materia habitacional, el Ejecutivo destaca que Chile pasó de créditos hipotecarios con tasas cercanas al 2% real y plazos de hasta 30 años antes de 2019, a tasas próximas al 4% real y períodos más acotados.
En la presentación del proyecto, el Presidente
José Antonio Kast, remarcó que
"hemos perdido esa posibilidad de tener créditos de largo plazo; bueno, va a mejorar. Y con este proyecto que crea el Fondo Nacional para la Vivienda, el Fonavi, que será administrado por el BancoEstado y cuyo objeto será adquirir y financiar crédito hipotecario para la primera vivienda, estamos dando un paso".
Mientras que el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, destacó que "este proyecto parte con lo fundamental, que es abordar un problema que es el acceso a la vivienda, el acceso a la vivienda de la gente joven, que hoy ve con mucha dificultad poder tener su primer hogar".
4 pilares
Así, la iniciativa busca revertir ese escenario a través de cuatro estandartes: fortalecer la inclusión financiera y el ahorro de los hogares; facilitar la llegada de capital extranjero y posicionar a Chile como centro financiero regional; modernizar y simplificar el funcionamiento del mercado; y ampliar las alternativas de financiamiento para empresas de distintos tamaños.
Uno de sus principales componentes es la creación del Fondo Nacional para la Vivienda (Fonavi) que será administrado por BancoEstado y fiscalizado por la Comisión para el Mercado Financiero (CMF). Su función será adquirir créditos hipotecarios originados por instituciones financieras, entregándoles liquidez y liberando capacidad para generar nuevos préstamos. Será solo para la primera vivienda y los procedimientos podrán considerar propiedades de hasta 6.000 UF.
El diseño contempla aportes fiscales al Fonavi por hasta US$2.000 millones durante un período de 36 meses, con un desembolso inicial de US$500 millones antes de la constitución del primer fondo. A partir de ese patrimonio, los fondos podrán emitir deuda y mantener pasivos por hasta diez veces su patrimonio.
Dipres, eso sí, hace una distinción relevante, donde esa capitalización se considera una operación bajo la línea, por lo que no constituye gasto fiscal ni afecta el patrimonio neto del Fisco. A ello se suma la garantía estatal que eventualmente podrá respaldar la deuda de los fondos, cuyo impacto tampoco fue cuantificado anticipadamente, ya que dependerá de que se produzcan episodios de incumplimiento.
El efecto sobre el PIB
El Informe de Impacto Regulatorio calcula que el conjunto de medidas elevaría en aproximadamente 0,86% el nivel del PIB hacia 2036, en comparación con un escenario en que la iniciativa no se implementara.
De ese efecto, Fonavi y el Ahorro Voluntario para la Vivienda (AVV) aportarían 0,25% al nivel del PIB. La exención de IVA para la exportación de servicios financieros contribuiría con 0,08%; las medidas asociadas a empresas de innovación y exploración minera con 0,12%; y los ajustes destinados a mejorar la eficiencia y reducir el costo de uso del capital con 0,41%.
En vivienda, el impacto sería progresivo. Hacienda proyecta que Fonavi y AVV aportarían 0,02% al nivel del PIB en 2030, 0,05% en 2031, 0,10% en 2032, 0,17% en 2033 y 0,25% desde 2034.
El mayor crecimiento también elevaría la recaudación.
Una vez incorporado ese efecto, el balance fiscal asociado al proyecto mostraría todavía un deterioro de $44.050 millones en 2031, pero pasaría a una mejora de $16.709 millones en 2032. Luego, el efecto favorable aumentaría a $83.809 millones en 2033, $251.832 millones en 2034 y $400.787 millones en 2036.