El petróleo opera este viernes con retrocesos en los mercados internacionales, luego del pronunciado avance registrado en la jornada previa.
Sin embargo, pese a la caída, el Brent -principal referencia para los mercados europeos- se mantiene sobre los US$100 por barril, en un escenario marcado por la tensión en Oriente Medio.
El brent para entrega en noviembre baja 3,34% y se ubica en US$104,04 por barril. Más temprano, el precio llegó a superar los US$107, alcanzando su mayor nivel desde mediados de mayo, mientras que en la víspera había escalado más de 6% y llegó incluso a superar los US$107.
En tanto, e
l petróleo estadounidense WTI para entrega en octubre retrocede 3,13%, hasta los US$99,27 por barril, quedando por debajo de la barrera de los tres dígitos.
La corrección se produce después de cinco sesiones consecutivas de alzas para el Brent -en su apertura-, en medio de la creciente preocupación de los inversionistas por el impacto que puedan tener los ataques cruzados entre Estados Unidos e Irán sobre el suministro mundial de crudo.
En paralelo, los últimos datos de la OPEP muestran que sus países miembros incrementaron su producción durante agosto. El cartel bombeó 24 millones de barriles diarios, un 1,46% más que en julio, según las fuentes independientes consideradas en su informe mensual.
El aumento se produjo pese a la fuerte caída de la producción iraní, que retrocedió 16% durante el mes. Este descenso fue compensado principalmente por un incremento en las extracciones de Irak, mientras la producción de los países de la OPEP del Golfo Pérsico aumentó 1,6% en agosto.