El Ministerio de Hacienda concretó este lunes la primera emisión de bonos soberanos de Chile denominada en francos suizos (CHF), operación que permitió recaudar CHF 380 millones, equivalentes a unos US$458 millones, mediante dos títulos con vencimientos a cinco y diez años.
La colocación corresponde a la tercera operación de financiamiento de la República en los mercados internacionales durante 2026 y se enmarca en el plan de financiamiento del año.
Según dio cuenta la cartera que lidera Jorge Quiroz, la estrategia busca ampliar las fuentes a las que recurre el Fisco y diversificar la base de inversionistas, sumando el mercado de francos suizos a los ya utilizados de dólares y euros.
Del total colocado, CHF 210 millones corresponden al bono con vencimiento en octubre de 2031, cuyo cupón y rendimiento fueron de 1,5275%. Los restantes CHF 170 millones se levantaron a través del papel con vencimiento en octubre de 2036, con un cupón y rendimiento de 1,865%.
El coordinador de Mercado de Capitales del Ministerio de Hacienda, Eugenio Symon, destacó que la operación "avanza en la diversificación de las fuentes de financiamiento del Fisco" y que la incorporación del franco suizo "amplía las alternativas del país para acceder a los mercados internacionales".
Fuerte participación de inversionistas suizos
Según Hacienda, la demanda provino prácticamente en su totalidad del mercado suizo. En la construcción del libro participaron 54 cuentas en el tramo a cinco años y 37 en el de diez años, con una presencia destacada de administradoras de activos, bancos -incluida la banca privada- y compañías de seguros en el plazo más largo.
El jefe de la Oficina de Deuda Pública, Víctor González, señaló que la operación permitió incorporar "un nuevo grupo de inversionistas institucionales a la base de tenedores de deuda soberana chilena".
Además de ampliar las alternativas de financiamiento del Estado, los dos bonos establecen referencias soberanas chilenas a cinco y diez años en francos suizos, que Hacienda espera puedan ser utilizadas como referencia por otros emisores nacionales que busquen acceder a ese mercado.
La operación fue liderada por la Oficina de la Deuda Pública, con BNP Paribas y Zürcher Kantonalbank (ZKB) como bancos colocadores y Garrigues como asesor jurídico local.