Boozy Ice Cream parte de una combinación poco habitual: helados premium y coctelería. La idea surgió al detectar que, pese al desarrollo de ambos mercados en Chile, todavía existía una separación entre estos dos mundos.
Así, un grupo de amigos decidió experimentar con recetas que incorporaran alcohol y convertir esa mezcla en una propuesta de negocio.
Sus fundadores quieren instalar el concepto de "cocktail helado", una categoría que, según explican, prácticamente no existía en el mercado local.
Para eso, la empresa ha comenzado a desarrollar productos propios y a buscar espacios de comercialización en restaurantes, hoteles, retail y también mediante venta directa a consumidores.
Ahora, el objetivo apunta más lejos: consolidar la categoría en Chile y posteriormente llevar la marca a otros mercados de Latinoamérica.
En una nueva edición de Lo pensó/ lo hizo de Emol, Pablo Castro Adriasola, cofundador de Boozy Ice Cream, cuenta cómo nació la idea, cuáles han sido sus principales desafíos y qué papel puede jugar el Estado en el crecimiento de un negocio que cruza las industrias de alimentos y alcohol.