¿Se acaba la bonanza económica del fútbol brasileño? El golpe a las casas de apuestas tiene en jaque a los clubes
De los 20 equipos del Brasileirão, 14 tienen como principal auspiciador a una casa de apuestas, incluyendo el contrato más lucrativo de la historia del fútbol sudamericano que firmó Flamengo.
La prohibición de las casas de apuestas en línea en Brasil, una decisión tomada por el Presidente Lula da Silva a días de las elecciones generales, abrió un escenario de fuerte incertidumbre para el fútbol local, donde estas empresas se convirtieron en los últimos años en algunas de las principales fuentes de financiamiento de los clubes profesionales.
La medida provisional firmada Lula da Silva impide toda actividad de estas compañías, incluido el patrocinio deportivo, una decisión que el mandatario justificó por los efectos nocivos de las apuestas en la salud pública y por el elevado endeudamiento de las familias brasileñas. Por su parte, los equipos advierten sobre el fuerte impacto que la prohibición podría tener en sus finanzas.
El debate ocurre en un momento de fuerte predominio regional del fútbol brasileño, que ha ganado las últimas siete ediciones de la Copa Libertadores. Los ingresos provenientes de las casas de apuestas contribuyeron en los últimos años a fortalecer los planteles y la capacidad de inversión de los equipos del país.
¿Cuánto dinero reciben los clubes brasileños de las casas de apuestas?
Catorce de los veinte clubes que participan en la primera división del Brasileirão tienen actualmente a una casa de apuestas en línea como su patrocinador principal.
Los ingresos procedentes de estas compañías representaron el 34% de los ingresos comerciales de los clubes brasileños durante 2025, equivalente a unos 200 millones de dólares, según la firma Galapagos Capital.
Flamengo, vigente campeón de la Copa Libertadores y del Brasileirão, posee con Betano el mayor contrato de patrocinio en la historia del fútbol sudamericano.
El acuerdo entre Flamengo y Betano alcanza los 46 millones de dólares anuales, una cifra que muestra la magnitud que adquirieron las casas de apuestas dentro del modelo comercial del fútbol brasileño.
Ese monto equivale aproximadamente a lo que Flamengo pagó este año por el mediocampista Lucas Paquetá, una operación que rompió el mercado sudamericano.
Lucas Paquetá, fichaje estrella de Flamengo. | AP
El presidente del Flamengo, Luiz Eduardo Baptista, expresó públicamente su preocupación por la continuidad de esos recursos y preguntó en un podcast: "¿Cómo voy a pagar a Paquetá?".
Baptista sostuvo que la prohibición pone en peligro los ingresos futuros del club, los contratos ya firmados y los compromisos financieros que la institución debe cumplir.
La presencia de las casas de apuestas no se limita al patrocinio individual de los equipos, ya que Betano también auspicia las principales competiciones nacionales.
La empresa patrocina tanto el Brasileirão como la Copa de Brasil y su marca forma parte del nombre comercial de ambos torneos.
La Confederación Brasileña de Fútbol recibe alrededor de 14 millones de dólares anuales por la presencia de esa marca en el nombre de las competiciones, según la prensa especializada.
¿Cuál es la situación actual tras la prohibición?
La medida provisional firmada por Lula ordena que hasta el 5 de octubre sea retirada la publicidad de las denominadas "bets".
El texto, sin embargo, no precisa cuáles serán exactamente sus efectos sobre los contratos de patrocinio vinculados con el fútbol, lo que ha generado incertidumbre entre los clubes.
El gobierno propuso realizar esta semana una mesa de diálogo con los equipos para discutir las consecuencias de la decisión.
Esa reunión fue aplazada hasta después de la primera vuelta de las elecciones del domingo, según indicó a la AFP una fuente del Ministerio de Deportes.
El Senado dispone de un plazo de 120 días para decidir si la medida provisional se convierte definitivamente en ley.
Corinthians cuenta en sus filas con el internacional holandés Memphis Depay. | EFE
Las principales asociaciones de casas de apuestas acudieron el lunes al tribunal supremo para solicitar la suspensión de la medida.
Las empresas argumentan que la prohibición es "inconstitucional".
Flamengo anunció este miércoles que se sumará al recurso presentado ante el tribunal.
Lula, sin embargo, reafirmó su posición después de las críticas realizadas desde el fútbol y sostuvo que "o Lula acaba con las apuestas o las apuestas acabarán con Brasil".
El mandatario ha relativizado el impacto financiero que podría tener la prohibición y afirmó que las casas de apuestas representan "apenas" el 7% de los ingresos totales de los clubes.
¿A qué riesgos económicos se enfrentan los equipos?
Especialistas advierten que la prohibición abre un escenario de incertidumbre financiera para las instituciones, tanto por la pérdida de ingresos como por las obligaciones contractuales que ya habían asumido.
Uno de los principales riesgos es una eventual devaluación de los activos comerciales de los clubes, especialmente de espacios publicitarios como las camisetas.
Fabiana Bentes, del centro de estudios sobre economía del deporte Sou do Esporte, señaló que una empresa endeudada, sin seguridad jurídica y con dificultades para cumplir sus compromisos puede sufrir una pérdida de valor.
Los clubes también podrían quedar expuestos a eventuales demandas relacionadas con contratos de patrocinio que no puedan continuar ejecutándose bajo las nuevas reglas.
Pedro Lourenço, dueño del Cruzeiro, afirmó que la pérdida económica puede ser "muy grande".
El dirigente explicó que el club está revisando sus cuentas y que todavía resulta difícil determinar con precisión la magnitud del impacto.
Santos suspendió temporalmente su contrato con Novibet. | AFP
Cruzeiro contará, no obstante, con apoyo económico del gobierno estatal de Minas Gerais, que anunció ayudas para los clubes locales que pierdan sus patrocinadores.
Santos ya comenzó a adoptar medidas concretas y suspendió su contrato con una casa de apuestas.
Como consecuencia, el logo de la compañía dejará de aparecer en la camiseta del equipo en el partido del viernes frente al Sao Paulo.
Una fuente del Santos confirmó a la AFP que la institución decidió suspender el acuerdo mientras se aclara el escenario regulatorio.
Los clubes también temen que resulte difícil sustituir rápidamente a las casas de apuestas por otros patrocinadores capaces de pagar montos similares.
El presidente del Fluminense, Mattheus Montenegro, advirtió que prácticamente todos los clubes podrían salir simultáneamente al mercado en busca de nuevos auspiciadores.
Esa mayor oferta de espacios de patrocinio podría reducir su valor, ya que las empresas interesadas tendrían numerosos clubes disponibles al mismo tiempo.
Montenegro señaló que la situación puede devaluar especialmente la camiseta, uno de los activos comerciales donde actualmente predomina la publicidad de las casas de apuestas.
¿Puede la medida afectar el dominio regional del fútbol brasileño?
Varios clubes brasileños sostienen que los ingresos provenientes de las apuestas en línea fueron uno de los factores que permitieron fortalecer económicamente al fútbol del país durante los últimos años.
En una nota conjunta, las instituciones afirmaron que esos recursos ayudaron a "impulsar el fútbol brasileño hasta el punto de dominar" las competiciones sudamericanas.
Los patrocinios de casas de apuestas comenzaron a adquirir mayor presencia en los clubes brasileños desde 2019.
Estas compañías ocuparon en buena medida el espacio comercial que había dejado Caixa Economica Federal, un banco público que anteriormente tenía una fuerte presencia como patrocinador del fútbol.
Hulk, delantero del Fluminense. | AFP
Desde la expansión de este tipo de patrocinio, 12 de los 14 finalistas de la Copa Libertadores han sido clubes brasileños.
Los equipos del país también han ganado las últimas siete ediciones consecutivas del principal torneo continental.
La mayor capacidad financiera permitió a los clubes brasileños construir planteles más costosos y consolidar una ventaja deportiva frente a sus rivales de otros países sudamericanos.
Esa diferencia también se refleja en la valoración económica de las instituciones.
Según el sitio especializado Transfermarkt, nueve de los diez clubes más valiosos de Sudamérica pertenecen actualmente al Brasileirão.