La fuerte crisis mundial del consumo de vino, con una caída de los envíos y un exceso de inventarios en los principales mercados globales, ha obligados a los productores a ajustar sus plantaciones de vides viníferas. En la industria comentan que enfrentan una de las crisis más grandes de la historia del vino nacional, lo que dio paso a un fuerte arranque de viñedos. Según el Catastro Vitivinícola del SAG, la superficie de uva vinífera cerró 2025 con 110.768 hectáreas, una caída de 5,3% versos los registros de 2024. "Se ha registrado una reducción de 6.193,9 hectáreas en variedades viníferas", dijo el servicio.