Frente al Presidente José Antonio Kast, y en el discurso más importante del año para el sector, el timonel de la Cámara Nacional de Comercio (CNC), José Pakomio, puso a los malls chinos en la lista de fenómenos que amenazan al sector. "Proliferan sin orden los llamados malls chinos, alterando la cara del comercio que conocíamos y, de paso, devorándolo", lanzó hoy al inaugurar el Encuentro Anual del Comercio.
La advertencia llegó dentro de un diagnóstico más amplio de un país que, a su juicio, ha "perdido el hilo". Ahí entraron también una política que "se polariza", un crimen organizado que volvió cotidianos delitos "como las extorsiones y los secuestros", un desempleo de 9,6% que "golpea con especial fuerza a las mujeres" y una informalidad laboral que "amenaza la competencia leal".
Con el Mandatario, eso sí, el tono fue de colaboración. "Presidente, sabemos que la tarea que recibió no es fácil (...) Aquí estamos. Cuente con nosotros", le dijo.
El empleo fue la preocupación que Pakomio calificó como más apremiante. Detrás de las cifras conocidas esta semana, afirmó, hay casi 2,5 millones de trabajadores en la informalidad y cerca de un millón de personas que quieren trabajar y no encuentran dónde. "No podemos seguir pensando el mercado laboral con estructuras rígidas que muchas veces terminan cerrando, en lugar de abrir, oportunidades de empleo formal", sostuvo.
"Chile necesita dar un paso más y construir una verdadera política de Estado contra el comercio ilícito".
José Pakomio
Así, propuso un estatuto laboral que reconozca la estacionalidad del turismo y de otros rubros, y una pregunta que cruce cada discusión legislativa.
"¿Esto facilita o dificulta la creación de empleo formal? No es la única pregunta, pero Chile ya no puede darse el lujo de que sea una pregunta secundaria".
También apuntó al cierre del comercio en días de elecciones. El derecho a sufragar debe estar garantizado, afirmó, "pero eso no exige paralizar el comercio formal, perjudicar a miles de pymes y trabajadores y, de paso, dejarle la cancha libre a la informalidad".
Una "política de Estado" contra el comercio ilícito
En seguridad, el dirigente reconoció una baja en la victimización, aunque desde un piso alto: el 56,6% de los comercios fue víctima de algún delito en el primer semestre. Y advirtió que el fenómeno mutó. "Sería un error seguir mirando la delincuencia con las mismas categorías de hace una década", dijo, antes de enumerar la extorsión, los productos falsificados o de contrabando, los casinos ilegales y el crédito informal, "que se aprovecha de la necesidad de las personas".
Luego emplazó a Kast, afirmando que "Chile necesita dar un paso más y construir una verdadera política de Estado contra el comercio ilícito", y añadió que "no se trata de crear una nueva capa de burocracia, sino de contar con una hoja de ruta que articule prevención, fiscalización, persecución penal, municipios, policías y colaboración público-privada".
Como ejemplo citó Sin Fachadas, el canal de denuncia que la CNC desarrolló junto al Servicio de Impuestos Internos y que ya suma mil reportes de locales con indicios de funcionamiento irregular.
"Cuando un local cierra temprano por miedo, se apaga una calle, se debilita el barrio y se fragmenta la comunidad", graficó. "La seguridad no es solo un problema policial; es un problema de soberanía territorial", agregó.