La peor tragedia ferroviaria registrada en España en los últimos diez años continúa dejando historias de profundo dolor. Entre los fallecidos que dejó el choque de dos trenes de alta velocidad en la provincia de Córdoba, en el sur del país, se encuentran cuatro miembros de una misma familia de Punta Umbría: un matrimonio, su hijo y su sobrino, quienes viajaban a bordo del tren Alvia con destino a Huelva.
Según confirmaron fuentes del Ayuntamiento de Punta Umbría, las víctimas son Pepe Zamorano, su esposa Cristina Álvarez, su hijo Pepe Zamorano y su sobrino Félix Zamorano, todos vecinos muy conocidos en la localidad costera. Aunque la familia vivía actualmente en Aljaraque, mantenía un fuerte vínculo con Punta Umbría, ya que ahí tenían un negocio, La Flamenca Moda Infantil, considerado un referente del comercio local.
El accidente ocurrió a las 19:45 horas del domingo, a la altura del municipio de Adamuz, cuando los últimos vagones de un tren de la compañía Iryo que cubría la ruta Málaga–Madrid descarrilaron y chocaron con un tren Alvia de Renfe que circulaba en sentido contrario. El impacto provocó que varios vagones del tren se descarrilaran y cayeran unos cuatro metros, complicando las labores de rescate.
De acuerdo con ABC de Huelva, desde la noche del domingo, familiares de la familia Zamorano Álvarez se movilizaron desesperadamente en busca de información, desplazándose hasta la estación de Huelva y posteriormente a Córdoba, ante la falta de noticias sobre su paradero. En medio de la incertidumbre, la Guardia Civil informó que una niña de seis años, hija del matrimonio fallecido, había sobrevivido al accidente.
La menor fue localizada la misma noche del choque, con heridas leves, y quedó inicialmente bajo custodia policial. Posteriormente fue trasladada a Córdoba, donde se encuentra actualmente con sus abuelos, fuera de peligro.
La confirmación del fallecimiento de los cuatro familiares desaparecidos provocó una profunda conmoción en Punta Umbría. Este lunes, el municipio guardó un minuto de silencio y el alcalde, José Carlos Hernández Cansino, decretó tres días de luto oficial, señalando que la decisión se tomó tras confirmarse el fallecimiento de la familia. Durante este periodo, las banderas ondearán a media asta y quedarán suspendidos los actos institucionales.
A nivel nacional, el accidente ha sacudido al país por su gravedad y por las dudas que rodean sus causas. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, decretó tres días de luto oficial y aseguró que se darán a conocer los hechos "con absoluta transparencia". Las autoridades no descartan que la cifra de víctimas mortales aumente, ya que aún se teme que haya cuerpos atrapados entre los restos de los vagones.
Mientras continúan los trabajos de rescate e investigación, España enfrenta nuevamente el impacto de una tragedia ferroviaria que ha marcado a muchas familias y ha abierto dudas sobre la seguridad en una de las redes de alta velocidad más extensas del mundo.