Cancelaciones de vuelos, cierre de las escuelas y una orden de evitar las carreteras, son parte de los efectos que ha tenido la llegada de la violenta tormenta de nieve que ya azota el noreste del territorio de Estados Unidos.
El Servicio Nacional de Meteorología (NWS, por sus siglas en inglés) dijo que las condiciones de ventisca se "materializarán rápidamente" desde Maryland hasta el sureste de Nueva Inglaterra, lo que hará que viajar sea "extremadamente peligroso".
Según indicó, la nieve podría caer a un ritmo de entre cinco y casi ocho centímetros por hora en el punto álgido de la tormenta, con casi 54 millones de personas en su trayectoria.
El lunes por la mañana, la tormenta ya había comenzado a azotar Nueva York, reduciendo la visibilidad hasta tal punto que los rascacielos de Wall Street apenas eran visibles desde el contiguo barrio de Brooklyn.
En tanto, a las 01.39 hora local de este lunes, cerca de 80.000 clientes se encontraban sin suministro eléctrico en el estado de Nueva Jersey, según el sitio web de seguimiento poweroutage.us.
Del mismo modo, más de 10.000 vuelos fueron cancelados, indicó el sitio de rastreo de vuelos FlightAware, siendo los aeropuertos de Nueva York, Nueva Jersey, Filadelfia y Boston los que registran más cancelaciones.
En la ciudad de Nueva York, el alcalde Zohran Mamdani dijo que las calles, autopistas y puentes se cerrarían desde las 21:00 del domingo hasta el mediodía del lunes.
"La ciudad de Nueva York no ha experimentado una tormenta de esta magnitud en la última década", advirtió Mamdani en conferencia de prensa, instando a los residentes a "evitar todos los viajes no esenciales".
El NWS advirtió que se esperaba que la nieve intensa, los fuertes vientos y la baja visibilidad "provocaran condiciones de viaje peligrosas o imposibles". Pronostica entre 45 y 60 cm de nieve en la ciudad, y posiblemente hasta 70 cm en algunas zonas, así como fuertes vientos.
En Boston se preparan igualmente para condiciones climáticas extremas y se declaró una "alerta por nieve". Allí se prevén hasta 60 cm, indicó el domingo la alcaldesa Michelle Wu, y añadió que que esta tormenta será "de una magnitud histórica".
Las condiciones podrían hacer imposibles los desplazamientos "a lo largo de la carretera I-95, del norte de Baltimore a Boston", y que también conecta Nueva York y Filadelfia, agregó el NWS.
La tormenta llega semanas después de que esta misma región sufriera otro devastador sistema climático que causó más de 100 muertes.
"Lo peor está por venir", advirtió el domingo la gobernadora del estado de Nueva York, Kathy Hochul.
"Lo que necesites, víveres, medicamentos que requieras de la farmacia, alimento para mascotas, cómpralo ahora", pidió a la población del estado.