Sorpresa causó la noticia lanzada esta semana por el diario New York Post que asegura que el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, estaría impulsando al presidente de la FIFA
Gianni Infantino como candidato a dirigir la Secretaría General de Naciones Unidas, cargo al que ya aspiran seis figuras políticas, incluida la expresidenta
Michelle Bachelet.
Según fuentes de la Casa Blanca citadas por ese medio, el Mandatario republicano considera que Infantino es una persona respetada internacionalmente y con capacidad para unir a diferentes sectores, una valoración que habría surgido en parte de la estrecha relación que ambos han desarrollado durante la organización del Mundial de Fútbol 2026.
De concretarse esta alternativa, el dirigente suizo de 56 años se sumaría a
una carrera que ya cuenta con seis candidatos que llevan varias semanas haciendo campaña por todo el mundo y participando en las instancias que ha abierto la ONU para conocer sus propuestas.
Con todo, esto no sería un impedimento para recibir nuevas postulaciones, ya que no hay una fecha de cierre de las inscripciones. Esto quiere decir que aún existe la posibilidad de que el reemplazante de António Guterres a partir del próximo año no sea ninguno de los seis aspirantes que ya conocemos.
Los pasos que restan
La carrera por la ONU entró en tierra derecha a principios de este año con las inscripciones de las primeras candidaturas. Durante abril y junio, los aspirantes comparecieron ante los miembros de la Asamblea General y organizaciones de la sociedad civil, instancia en la que presentaron sus propuestas de cara a los próximos años. En paralelo, los candidatos han recorrido el mundo sumando apoyos.
Uno de los episodios importantes ocurrirá precisamente este miércoles, cuando los seis postulantes se enfrenten en un debate en el salón de la Asamblea General de la ONU, el cual será televisado. Se espera que esta instancia permita a los miembros del organismo definir sus preferencias de cara al paso clave: la discusión en el Consejo de Seguridad de la ONU, organismo encargado de recomendar a la Asamblea el posible secretario general.
Tras los diálogos oficiosos, el Consejo de Seguridad (compuesto por cinco miembros permanentes y 10 no permanentes) deberá reunirse y votar por un candidato a secretario general. Según destaca la propia ONU,
desde 1996 que este organismo ha votado por unanimidad, por lo que es vital que el postulante cuente con el beneplácito de todos los integrantes, incluidos los cinco miembros permanentes (EE.UU., China, Rusia, Francia y Reino Unido), quienes cuentan con poder de veto. Si bien no hay una fecha definida,
se espera que las reuniones comiencen en los próximos días.
Tras la votación, el Consejo de Seguridad enviará una recomendación a la Asamblea General, que finalmente vota y nombra al nuevo secretario general a través de una resolución. Esto podría ocurrir entre septiembre y octubre, si consideramos los procesos anteriores.
El sexto y último paso tiene que ver con el comienzo del mandato del nuevo secretario general, el 1 de enero de 2027. La duración de este mandato "se especificará en las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad y de la Asamblea General relativas a la selección y el nombramiento", explica la ONU, que recalca que los últimos jefes del organismo han sido nombrados por un periodo de cinco años.
Los candidatos
Al inicio del proceso, todo indicaba que serían cuatro los candidatos a suceder a António Guterres, sin embargo, en las últimas semanas se han sumado dos aspirantes más, y no se descarta que el listado de postulantes aumente.
El primero en inscribir su candidatura, en noviembre de 2025, fue el diplomático argentino Rafael Grossi, quien actualmente se desempeña como director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). El funcionario de 64 años cuenta con una reconocida trayectoria tanto en la Cancillería de su país como en Naciones Unidas, por lo que conoce completamente el funcionamiento de ésta.
La candidatura de Grossi fue presentada por el Gobierno de
Javier Milei, quien ha criticado duramente a la ONU, a la que acusó de "imponer una agenda ideológica a sus miembros". La postura del Mandatario argentino podría generar ciertos anticuerpos en el Consejo de Seguridad.
La expresidenta chilena Michelle Bachelet fue la segunda en inscribir su candidatura. La exmandataria también cuenta con una reconocida trayectoria internacional, tras haberse desempeñado como directora ejecutiva de ONU Mujeres y como Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos.
Su postulación fue presentada por México, Brasil y Chile, sin embargo, el Presidente José Antonio Kast decidió quitar su apoyo a la exgobernante. Con todo, según fuentes diplomáticas, Bachelet aún cuenta con buenas posibilidades de ganar la elección, es por eso que la exmandataria se ha reunido con buena parte de los países integrantes del Consejo de Seguridad para conseguir su apoyo. De todas formas, debe contar con el voto clave de Estados Unidos.
{RELACIONADAS https://www.emol.com/noticias/Internacional/2026/05/29/1201327/debate-candidatos-secretaria-general-onu.htmlhttp://www.emol.com/noticias/Internacional/2025/10/14/1180430/elecciones-onu-grynspan-bachelet.html};La tercera aspirante es la ex vicepresidenta de Costa Rica Rebeca Grynspan, actual secretaria general de la Conferencia de la ONU sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD). La funcionaria asoma como una de las grandes candidatas a suceder a António Guterres, principalmente gracias a su currículum: dirigió la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB) de 2014 a 2021, fue secretaria general adjunta de la ONU y administradora adjunta de la PNUD (2010-2014) y directora regional para América Latina y el Caribe del Programa de la ONU para el Desarrollo (PNUD) (2006-2009), entre otros cargos.
"Conozco bien a la ONU para reformarla y también para defenderla. Y en este momento se necesitan ambas", señaló Grynspan. Su candidatura fue presentada por Costa Rica, cuyo gobierno ha considerado este tema como una política de Estado pese a que la funcionaria no comparte la misma ideología que la actual presidenta, Laura Fernández.
Se suma al listado el expresidente senegalés Macky Sall, cuya postulación fue presentada por Burundi. Las posibilidades del exmandatario -que también lideró la Unión Africana y se ha destacado en la lucha contra el cambio climático- son mínimas, ya que el principio tácito de rotación del liderazgo de la ONU establece que éste debería caer en Latinoamérica. Asimismo, son múltiples las voces diplomáticas que han remarcado que la Secretaría General debería recaer en una mujer por primera vez en su historia.
Cuando se creía que serían solo cuatro los candidatos, vino la sorpresa. El 11 de mayo, la excanciller ecuatoriana María Fernanda Espinosa presentó su candidatura, respaldada por Antigua y Barbuda. La funcionaria ejerció como presidenta de la Asamblea General de Naciones Unidas entre 2018 y 2019, convirtiéndose en la cuarta mujer en llegar al cargo, y también fue ministra de Defensa (2012-2014) y canciller (2017-2018) de su país, durante los mandatos del expresidente Rafael Correa.
Es precisamente esta cercanía con el exmandatario la que permitiría entender por qué Espinosa no cuenta con el apoyo de su país, cuyo Presidente
Daniel Noboa se ha enfrentado públicamente con el correísmo. De todos modos, la diplomática confía en que puede ser la primera mujer en liderar la ONU.
Cierra el listado Carolyn Rodrigues Birkett, excanciller de Guyana, país que presentó su candidatura el pasado 15 de junio. La funcionaria actualmente se desempeña como representante permanente de su país ante las Naciones Unidas, cargo que ostenta desde 2020.