ministro del Interior, Álvaro Elizalde. Presidente electo, José Antonio Kast
Diego Martin
El ministro del Interior, Álvaro Elizalde, respondió en un punto de prensa a los dichos del Presidente electo, José Antonio Kast, quien se refirió a la ley de "amarres" señalando que va "en contra de la voluntad de la ciudadanía".
Fue en su intervención en Icare donde Kast criticó la ley de reajuste al sector público, asegurando que se trata de un "resquicio" de parte del Ejecutivo.
Al respecto, Elizalde criticó el tono del líder republicano y refutó señalando que "le duró poco el traje de estadista".
"La condición de estadista tiene que ser permanente, no puede ser un traje que se utiliza de conveniencia", complementó el secretario de Estado.
Según dijo, "su Gobierno que supuestamente iba a ser de emergencia, ahora no va a ser 24/7 porque hay que descansar (...) ¿Acaso las trabajadoras y los trabajadores no desean descansar y compartir en familia?".
"Cuando se tiene una real actitud de estadista, esta tiene que ser una actitud permanente y no la descalificación infundada propia de lo que escuchamos en la campaña y creíamos que había dejado atrás. Lamentablemente parece que no fue así", cerró Elizalde.
Quien también cuestionó las declaraciones de Kast fue la ministra vocera, Camila Vallejo, quien enfatizó que "le poco el sentido estadista. Yo diría que le duró poco el republicanismo y el sentido de realidad".
"Nos acusa de improvisación. Yo con todo respeto le quiero decir al presidente electo que improvisación es prometer un recorte de 6.000 millones de dólares y no saber cómo hacerlo. O peor aún, saber cómo hacerlo y no querer transparentarlo y no decirle la verdad a la gente de cómo va a hacerlo", puntualizó.
De acuerdo a Vallejo, "entonces habla de improvisación, de decir la verdad, pero ¿está improvisando o está faltando a la verdad? Y además porque la realidad da cuenta de que toda esta retórica de la emergencia y de la crisis se va un poco desarmando".
"La verdad es que el discurso catastrofista es bueno para jugar con las emociones de la gente pero no para gobernar. Para gobernar se requiere sentido realidad, sentido de diálogo, de responsabilidad", acotó la secretaria de Estado.