Ministro del Trabajo Giorgio Boccardo.
ATON Chile.
Este lunes el Ejecutivo envió con carácter de suma urgencia el proyecto de negociación ramal, una de las últimas piezas pendientes de su agenda laboral, pese a que la iniciativa enfrenta un escenario adverso en el Congreso.
La propuesta, que establece un modelo de negociación colectiva multinivel y diferencia entre grandes y pequeñas empresas, carece hoy de un respaldo político transversal.
El panorama legislativo aparece cuesta arriba no solo por el reducido margen de tiempo que resta del período legislativo, sino también por la oposición del mundo empresarial.
La iniciativa fue presentada durante la jornada como el cierre del paquete de reformas laborales comprometidas por el Gobierno en campaña. Sin embargo, en el propio Parlamento se reconoce que su ingreso con urgencia responde más a una señal política que a una expectativa real de avance, considerando que en las próximas semanas el Congreso deberá concentrarse en proyectos con mayor consenso.
El ministro del Trabajo y Previsión Social, Giorgio Boccardo, aseguró que "con este proyecto de ley damos un paso para saldar una deuda con el mundo del trabajo y fortalecer el diálogo social en Chile”.
"La negociación colectiva multinivel reconoce que los sectores productivos saben mejor de sus propios desafíos y les entrega mayor autonomía para acordar mejores salarios, condiciones laborales y productividad. Esta es una herramienta fundamental para enfrentar los cambios tecnológicos, demográficos y productivos que vive el país. Mientras haya más diálogo social, también existirá más democracia y mejor desarrollo para Chile", agregó.
En tanto, el presidente de la CUT, José Manuel Díaz, manifestó que "valoramos el envío de este proyecto, porque con ello la democracia comienza a pagar una deuda histórica que tenía con el movimiento sindical. El envío de la negociación ramal era algo pendiente por más de 30 años. Desde el mundo sindical, siempre vamos a mantener nuestro rol y nuestra función, siendo contraparte con todos los gobiernos, con los empresarios, con el parlamento, con la sociedad civil y también con los partidos políticos. Y por tanto somos promotores de avanzar en trabajo decente y defender a cabalidad todo lo que hemos logrado hasta hoy".
En qué consiste el proyecto
El objetivo central del proyecto es ampliar el alcance de la negociación colectiva, permitiendo que trabajadores y empleadores discutan de manera más equilibrada materias como remuneraciones, condiciones laborales, productividad y los desafíos del mercado del trabajo. Para ello, se propone superar el actual esquema, limitado a la empresa individual, y avanzar hacia acuerdos por sector o rama económica.
Bajo este modelo, sindicatos y representantes de empleadores podrían pactar estándares comunes para todas las compañías de un mismo rubro —como minería, comercio, construcción o transporte—. Según explicó el Ejecutivo, el diseño considera tres niveles de negociación: sectorial, intermedio y por empresa, con el fin de adaptar el sistema a la realidad de compañías de distinto tamaño.