Mediante un comunicado, el ministerio de Relaciones Exteriores anunció la concreción de la ayuda humanitaria a Cuba, en medio de las consecuencias de la prolongada crisis energética que se acrecentó en la isla con el bloqueo impuesto por el Gobierno de Estados Unidos.
Cancillería detalló que la colaboración radicó en un "aporte a Unicef, a través del Fondo Chile contra el Hambre y la Pobreza de la Agencia de Cooperación Internacional para el Desarrollo, AGCID" y detalló que "la agencia de Naciones Unidas opera en Cuba, desarrollando intervenciones en atención a la crítica situación que se vive en la isla, abarcando la provisión de agua, atención de salud y nutrición, incluyendo equipamiento e insumos, con el objetivo de asegurar la continuidad de servicios esenciales y con especial foco en la población de niños, niñas y adolescentes".
"El Gobierno de Chile solidariza con el pueblo cubano y la catástrofe humanitaria que viven, situación que se ha visto agravada por el endurecimiento del bloqueo económico y energético que enfrenta ese país. En ese sentido, Chile reitera su rechazo y condena a cualquier medida o sanción unilateral, sobre todo cuando a través de estas existe afectación directa en las condiciones de vida de las personas", agrega el ministerio.
Del mismo modo, detalló que "en 2006 se promulgó la Ley N° 20.138, con la que se autorizó la contribución de Chile a la acción contra el hambre y la pobreza. Con esta Ley, el Presidente de la República queda facultado para efectuar aportes hasta por US$5 millones anuales, como parte de iniciativas contra el hambre y la pobreza a fondos, programas y agencias del Sistema de Naciones Unidas".
Reproche a las críticas
Más temprano, el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, defendió la decisión del Gobierno de enviar ayuda humanitaria a Cuba, particularmente de los cuestionamientos que ha esgrimido la oposición.
"Llama la atención la indolencia de quienes cuestionan la decisión del Gobierno de Chile de enviar ayuda humanitaria al pueblo cubano porque, al margen de la opinión que se tenga del régimen cubano, del cual personalmente soy muy crítico, esta ayuda no responde a presiones o cálculos políticos, sino a una profunda convicción sobre la compleja situación humanitaria que enfrentan las familias en Cuba", aseveró.
Relevando que el mismo gesto ha hecho Chile con Ucrania y Gaza, el ministro apuntó que "también ha ocurrido respecto de Chile, por ejemplo, cuando Cuba envió decenas de médicos a nuestro país para el terremoto de 2010. Esta es una ayuda del Estado de Chile al pueblo cubano, no a su Gobierno".
"Por lo mismo, se canalizará a través de organismos multilaterales de Naciones Unidas que ofrecen garantías y confianza del buen uso de los recursos. Ser críticos con el régimen cubano no puede significar ser indiferentes o indolentes con el hambre de su pueblo. Nunca, reitero, nunca debemos perder la humanidad", sostuvo.