Tras la detención del segundo sospechoso, ambos quedaron en prisión preventiva por el crimen del chilote Francisco Ojeda Garcés, ocurrido en una playa del Pacífico costarricense.
El homicidio del chilote Francisco Ojeda Garcés (36), ocurrido el pasado 26 de diciembre en Playa Perfecta de Costa Rica, dio un nuevo giro luego de que la justicia de ese país decretara prisión preventiva para los dos imputados vinculados al crimen .
Según informó el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de Costa Rica, el primer sospechoso —un hombre de 28 años— fue detenido el jueves en un operativo realizado en Dominicalito, tras un allanamiento en su domicilio.
Las diligencias continuaron durante los días siguientes, permitiendo identificar y capturar al segundo implicado, de 31 años, quien fue arrestado en el sector de Matapalo, en Quepos, a unos 16 kilómetros del sitio donde ocurrió el crimen.
Con ambas detenciones, el Juzgado Penal de Osa acogió la solicitud de la Fiscalía y decretó prisión preventiva para los imputados, fijando un plazo de cuatro meses para la investigación formal. Según el diario La Estrella de Chiloé, de acuerdo con los antecedentes expuestos en la audiencia, existirían medios de prueba que permiten presumir tanto la existencia del delito como la participación de los acusados, quienes habrían mantenido una relación previa con la víctima.
El subdirector del OIJ, Michael Soto, indicó que los imputados "conocían a la víctima" y que las pericias permitieron establecer vínculos directos entre ellos y el crimen, lo que fue clave para avanzar en las capturas.
Francisco Ojeda se encontraba en Costa Rica cuando fue asesinado en una playa de la zona de Osa, en el Pacífico sur. Su muerte generó conmoción en Chiloé, desde donde era originario, y sobrino del alcalde de Quinchao, lo que motivó gestiones tanto de su familia como de autoridades locales para que el caso no quedara impune.
El medio costarricense CR Hoy informó que las diligencias incluyeron análisis forenses, declaraciones de testigos y seguimiento de los movimientos de los imputados, lo que permitió dar con su paradero pocos días después del homicidio.
El hermano de la víctima, Jaime Ojeda, señaló a la prensa que Francisco se habría encontrado con al menos uno de los imputados días después del crimen, lo que reforzó la hipótesis de una relación previa entre ellos.
El avance de la investigación fue valorado por el alcalde de Quinchao y tío de la víctima, René Garcés, quien sostuvo que "el trabajo realizado nos deja más tranquilos, en el sentido de que se están esclareciendo los hechos relacionados con quienes le quitaron la vida a Francisco".
El jefe comunal añadió que, pese a la distancia y a que se trata de un crimen ocurrido en el extranjero, el caso ha tenido un nivel de esclarecimiento que sorprendió incluso a la familia. "No teníamos muchas esperanzas por tratarse de un caso visto en otro país, pero nos ha sorprendido el nivel de avance", afirmó.
La justicia costarricense continuará ahora con la etapa investigativa para determinar responsabilidades y eventuales penas en un caso que, por su gravedad y por el vínculo con Chile, ha generado impacto tanto a nivel local como internacional.