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Remezón de la Casa Blanca: Cómo Boric enfrentó la sanción de EE.UU desde su gira en Rapa Nui y a días del cambio de mando

La declaración de Rubio llevó al Mandatario dilatar por más de una hora su vocería por una actividad de vivienda en la isla. Sostuvo llamadas telefónicas con el Canciller y el ministro del Interior.

20 de Febrero de 2026 | 16:17 | Por María Luisa Cisternas, desde Hanga Roa.
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ATON.

En medio de la última jornada de la gira a Rapa Nui, el Presidente Gabriel Boric encaró el remezón que provocó la declaración del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, con la que anunció restricciones de visa para tres funcionarios de Gobierno por "socavar la seguridad regional".

En el comunicado, la autoridad de la Casa Blanca indica que los involucrados, "con conocimiento, dirigieron, autorizaron, financiaron y brindaron apoyo sustancial y/o llevaron a cabo actividades que comprometieron infraestructura crítica de telecomunicaciones y erosionaron la seguridad regional en nuestro hemisferio".

Por tanto, anunció que "estas personas y sus familiares directos quedarán, en términos generales, inelegibles para ingresar a Estados Unidos y cualquier visa estadounidense que posean ha sido revocada".

Agrega que "al finalizar su mandato, el legado del gobierno del presidente Boric quedará aún más empañado por acciones que, en última instancia, socavan la seguridad regional a expensas del pueblo chileno".

En esa línea, expresó que "esperamos avanzar en prioridades compartidas, incluidas aquellas que fortalecen la seguridad en nuestro hemisferio, con la nueva administración Kast".

Extensas llamadas desde Rapa Nui

El comunicado de Rubio encontró al Mandatario en medio de un encuentro con beneficiarios del programa de Habitabilidad Rural de Rapa Nui. Desde que terminó la reunión con los isleños, Boric tomó contacto telefónico con el canciller, Alberto Van Klaveren, y el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, por más de una hora para elaborar una réplica. En ese tiempo, a Boric se le vio en constantes paseos al interior de la casa de uno de los beneficiarios, con el celular permanentemente al oído.

La demora en la capacidad de reacción del Gobierno da cuenta de la sorpresa que generó la medida. Hasta ahora, el canciller había dado mensajes de tranquilidad sobre el estado de la relación de Chile con Estados Unidos, pese a las sucesivas críticas que Boric dirige al Gobierno de Donald Trump en foros internacionales.

Por ejemplo, en junio del año pasado, el ministro desdramatizó la oportunidad en que el Presidente no atendió la llamada telefónica de Rubio, con la que el secretario de Estado iba a abordar el tema arancelario y la preocupación de la Casa Blanca por el eventual fin de las relaciones diplomáticas de Chile con Israel. La acción de Boric, dijo Van Klaveren, "es absolutamente normal; hay que desdramatizar y entender cómo funcionan las relaciones internacionales".

Con todo, la respuesta del Ejecutivo fue un categórico rechazo a la medida de Estados Unidos. Boric negó la acusación que imputa la Casa Blanca en su alocución, mientras Cancillería lo hizo en un comunicado. La postura vino aparejada de la citación del embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, para conocer los detalles de la ofensiva.

"Como Presidente de Chile, les digo que nuestro gobierno jamás ha realizado ningún tipo de actividad que socave la seguridad, ni de Chile, por supuesto, ni de ningún otro país; que Chile es y será autónomo en las decisiones que tome; y que nuestro canciller, Alberto Van Klaveren, ha citado al embajador de Estados Unidos a la Cancillería para pedirle explicaciones de esta medida arbitraria, unilateral y sorpresiva, que desde nuestro punto de vista no tiene ninguna justificación", dijo el Mandatario.

En esa línea, aseveró que “nosotros, como gobierno —y espero que todos como país— nos pongamos siempre del lado de la bandera chilena y puedan tener certeza de que nuestro gobierno, y no me cabe ninguna duda de que el futuro también, siempre va a anteponer los intereses de Chile, de los chilenos y chilenas, por sobre cualquier otra consideración de cualquier otro país, y no aceptamos imposiciones de ningún otro respecto de las decisiones soberanas que se toman en Chile”.

"Nosotros siempre tomamos todos los resguardos y analizamos todas las alternativas en conformidad con la ley chilena y el derecho internacional. Y yo puedo, con total tranquilidad y certidumbre, descartar que haya ningún tipo de amenaza a la seguridad regional, nacional o hemisférica, como se afirma en este comunicado".

Sobre esta idea insistió el Presidente minutos más tarde a través de su cuenta de X: “El gobierno de Estados Unidos amenaza, hace acusaciones indeterminadas y aplica sanciones unilaterales. Como Jefe de Estado, descarto categóricamente que nuestro país promueva cualquier acción que atente contra nuestra seguridad o la de nuestra región”.

"Chile es un país orgulloso de su soberanía y profundamente respetuoso de la legislación nacional e internacional. No aceptamos que nadie nos dicte lo que podemos o no podemos hacer más allá del derecho y la ley. Nuestra soberanía se respeta", aseveró.

Con la declaración, Rubio apuntaría a miembros del gabinete de Boric: el ministro de Transportes, Juan Carlos Muñoz; el subsecretario de Telecomunicaciones, Claudio Araya; y su jefe de gabinete, Guillermo Petersen.

El fondo del conflicto estaría en el avanzado proyecto para construir un cable submarino entre Chile y China, iniciativa que ha generado molestia en la Casa Blanca.