Antecedentes recopilados por la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (Junaeb) encendieron alertas sobre la licitación 18-20 del Programa de Alimentación Escolar (PAE), particularmente en la Región de O’Higgins, donde se detectaron pagos millonarios por servicios que no fueron prestados entre 2021 y 2023.
La información forma parte del Plan de Inspección Total impulsado por el Gobierno, que busca auditar el uso de recursos fiscales en distintos servicios públicos. En ese contexto, los antecedentes fueron remitidos al Ministerio Público, la Contraloría General de la República y el Consejo de Defensa del Estado.
Tras conocerse estos antecedentes, el director nacional de Junaeb, Fernando Peña, sostuvo una audiencia con el director de la Unidad Especializada Anticorrupción, Eugenio Campos, para abordar una denuncia por el proceso licitatorio del PAE en la Región de O’Higgins.
Tras la reunión, Peña explicó que "Contraloría sabe de que estos montos que se pagaron se hacen gracias a la modificación de dos contratos, en el 2022 y en el 2023, que es lo que permite que se aumenten exponencialmente las raciones y el valor de esas once a más de 8.000 pesos. Eso es lo que, en suma, permite que se paguen más de 14.000 millones de pesos a través de esta modificación de contrato".
En esa línea, el director fue enfático en señalar que "ninguna once fue entregada. El fuerte nuestro es entregar desayunos y almuerzos. Las once solamente se entregan en procesos de recuperación de clases o en actividades extraprogramáticas donde se requiera. Por lo tanto, es absolutamente injustificado que se pagaran y se proyectaran ese tipo de raciones, esa cantidad de raciones para el año 2022 y 2023, además de ese precio, a más de ocho mil pesos".
Finalmente, sostuvo que la acción busca sentar un precedente: "nosotros estamos buscando un juicio. Nosotros estamos buscando que ojalá desde la investigación que realiza el Ministerio Público se pueda asentar un precedente, entendiendo que además la Fiscalía tiene mucha más articulación con otros organismos como el Consejo de Defensa del Estado y Contraloría para poder amplificar el efecto de la investigación".
Diseño de bases y eliminación de bandas de precios
El origen del proceso se remonta a 2019, cuando Junaeb contrató vía trato directo -por $120 millones- a la empresa Inventia Consultores SpA para elaborar las bases de licitación del PAE 2021-2023.
Entre los principales cambios introducidos por la consultora estuvo la eliminación de bandas de precios, lo que permitió a las empresas ofertar libremente valores por cada servicio.
En ese escenario, la empresa SOSER S.A., adjudicataria en la Región de O’Higgins, presentó una oferta que combinaba precios bajos en algunos servicios -incluso almuerzos por cerca de $300- con valores considerablemente más altos en otros, como las onces de educación básica, que alcanzaron los $6.522 por ración y superaron los $8.600 en 2023.
Este diseño permitió que el sistema de evaluación no penalizara dichas diferencias, al considerar el conjunto de servicios ofertados.
Proyecciones sobredimensionadas y pandemia
Otro elemento relevante corresponde a la programación de raciones. Según los antecedentes, las proyecciones realizadas para 2019 ya presentaban diferencias significativas respecto de las raciones efectivamente servidas.
En la Región de O’Higgins, las onces programadas superaban en más de un 40% las entregadas, mientras que en educación básica la diferencia alcanzaba un 36%.
A ello se sumaron factores excepcionales, como el paro docente de 2019 y, posteriormente, la pandemia de covid-19, que implicó el cierre de establecimientos educacionales desde marzo de 2020 hasta el inicio del año escolar 2022.
Pagos sin prestación del servicio
Pese a este contexto, el sistema de pago establecido en las bases consideraba un 40% fijo, independiente de la cantidad de raciones efectivamente entregadas, mientras que el 60% restante dependía de la ejecución.
Durante 2021, primer año de la licitación, se programaron más de 814 mil raciones de once en la región, pero no se registró ninguna entrega. Aun así, Junaeb pagó a la empresa más de $2.082 millones.
Lejos de ajustarse, en 2022 se mantuvieron las proyecciones y, además, se modificó el contrato para aumentar el pago fijo desde 40% a 60%. Ese año, con cerca de 796 mil raciones programadas y ninguna servida, los pagos superaron los $3.583 millones.
En 2023, la situación se intensificó. Aunque en otras regiones se redujeron las raciones proyectadas, en el caso de SOSER estas aumentaron considerablemente, superando 1,7 millones de raciones. Nuevamente, no se registraron entregas, pero los pagos alcanzaron los $8.697 millones.
Más de $14 mil millones en tres años
En total, entre 2021 y 2023 se programaron más de 3,3 millones de raciones de once en la Región de O’Higgins, sin que se haya servido ninguna. Sin embargo, los pagos efectuados a la empresa superaron los $14.363 millones.
Los antecedentes apuntan a una combinación de factores, entre ellos el diseño de las bases de licitación, la eliminación de bandas de precios, proyecciones sobredimensionadas y modificaciones contractuales que incrementaron los pagos fijos.
Actualmente, los hechos están siendo analizados por los organismos correspondientes, en el marco de eventuales responsabilidades administrativas, civiles o penales.