El fuerte repunte del precio internacional del petróleo volvió a instalar una preocupación que parecía haber quedado atrás hace solo unas semanas: el regreso de las alzas en los combustibles, tras el mal recuerdo del histórico "bencinazo" de marzo.
El barril superó los US$100 esta semana en medio de la escalada del conflicto en Medio Oriente y de nuevos daños a refinerías, un escenario complejo que anticipa un incremento en las bencinas y el diésel en Chile a partir de la próxima semana.
En ese contexto, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, abrió la puerta a una eventual intervención del Gobierno para amortiguar el impacto. "Vamos a tener que estudiar la situación", sostuvo, recordando además que el Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (MEPCO) "sigue funcionando" y que cuenta con herramientas para realizar ajustes.
Sus declaraciones marcaron el inicio de un debate sobre si corresponde o no volver a utilizar con mayor intensidad este instrumento. La discusión no es menor. Mientras en el Ejecutivo analizan cuánto espacio existe para contener parte del alza sin comprometer en exceso las cuentas fiscales, economistas discrepan sobre la conveniencia de intervenir.
Algunos estiman que el mecanismo debe cumplir precisamente su rol de suavizar las variaciones, mientras otros creen que los recursos públicos hoy deberían priorizar la reconstrucción tras los temporales y no subsidiar el precio de los combustibles.
"Vamos a tener que estudiar la situación"
Jorge Quiroz
El debate también gira en torno a la magnitud del ajuste que enfrentará el mercado local. Dependiendo del escenario que finalmente prevalezca y de la evolución del petróleo y el dólar en los próximos días, las estimaciones van desde alzas cercanas a $30 por litro hasta incrementos que podrían superar los $100 si el conflicto internacional continúa intensificándose.
Hacienda evalúa suavizar impacto
Tras las declaraciones de Quiroz, fuentes de Gobierno explicaron que Hacienda está evaluando utilizar el Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco) para amortiguar el incremento que registrarían los combustibles en el próximo ajuste semanal.
La evaluación responde a un escenario internacional que consideran incluso más complejo que el observado durante marzo, debido al fuerte aumento de los combustibles refinados, las restricciones logísticas, los daños a refinerías y las dificultades para el transporte marítimo, factores que se suman a una mayor demanda estacional en Estados Unidos.
Fuentes de Gobierno reconocieron que el próximo ajuste al Mepco probablemente incorpore un componente variable negativo, mecanismo mediante el cual el sistema absorbe parte del aumento internacional y posterga su traspaso a los consumidores. Aunque aseguraron que igualmente habrían alzas de precios.
También sostuvieron que hoy existe un mayor margen fiscal que hace algunos meses, aunque advierten que sigue siendo limitado y que el costo dependerá de la intensidad de la intervención y de cómo evolucionen los mercados antes del cierre del período de cálculo.
¿De cuánto podría ser el alza?
Aunque todavía faltan algunos días para el cálculo definitivo, los especialistas difieren en la magnitud del alza. La economista, académica e investigadora facultad de economía gobierno y negocios de la Universidad San Sebastián (USS), Michelle Labbé, estimó que, con los parámetros actuales, el incremento será mayor a a $100 el litro.
"Con los parámetros actuales el alza va mayor a $100 el litro"
Michelle Labbé
Mientras que
Carlos Smith, docente investigador del Centro de Investigación de Empresa y Sociedad de la Universidad del Desarrollo, consideró que el aumento inicialmente proyectado en torno a $30 podría escalar hasta
unos $50 o incluso más si continúan subiendo tanto el petróleo como el dólar.
En una vereda más moderada se ubican Juan Ortiz, economista sénior del OCEC-UDP y Víctor Silva, académico de la Universidad de Santiago.
El economista del OCEC-UDP proyectó un incremento cercano a $33 por litro para las gasolinas y de unos $27 para el diésel, precisamente gracias al efecto amortiguador del Mepco. Silva coincidió en que el próximo ajuste debiera rondar los $30 por litro, aunque advirtió que, si el petróleo permanece sobre los US$100, el aumento acumulado durante las próximas semanas -no la que viene- podría llegar a entre $120 y $130 por litro.
El dilema: intervenir o dejar que opere el mercado
Más allá de las cifras, la discusión de fondo es si corresponde que el Gobierno retome la política de contener el precio de los combustibles Labbé cree que no. A su juicio, "las prioridades son otras", considerando los efectos de los recientes temporales y las necesidades de reconstrucción.
Además, enfatizó que subsidiar los combustibles termina beneficiando en mayor medida a los hogares de mayores ingresos y que los recursos públicos deberían destinarse a otros fines. "Los recursos no son infinitos", afirmó, agregando que el alza también refleja un contexto internacional marcado por conflictos bélicos y una mayor escasez del petróleo.
Ortiz, en cambio, consideró que el mecanismo debiera operar justamente para evitar movimientos bruscos en los precios. A su juicio, el Ejecutivo debería permitir únicamente un incremento acotado y recuperar el espíritu original del Mepco, que consiste en distribuir las alzas y bajas gradualmente en el tiempo y evitar saltos abruptos como los observados en marzo.
"Creo yo que es prudente y necesario volver a esta dinámica de que el MEPCO cumpla su función en cuanto a un proceso de suavizamiento"
Juan Ortiz
No obstante, enfatizó que cualquier modificación dependerá de las simulaciones que realice Hacienda y que no existe certeza de que el Gobierno finalmente intervenga.
Smith estima poco probable un subsidio total al alza de precio debido a su alto costo y carácter regresivo. En su opinión, si existe apoyo, debiera concentrarse en sectores específicos como el transporte.
Silva también planteó que el Ejecutivo dispone de varias alternativas, desde ajustes al propio mecanismo hasta subsidios focalizados para actividades especialmente afectadas por el alza del diésel. Sin embargo, advirtió que una intervención excesiva puede terminar acumulando un ajuste mayor en el futuro, por lo que, si el Gobierno decide actuar, estima más conveniente focalizar las ayudas antes que congelar de manera generalizada el precio de los combustibles.
El costo fiscal de contener el alza
La otra arista del debate es el impacto sobre las finanzas públicas.
Labbé calculó que contener completamente el incremento podría significar "más de US$100 millones semanales", recursos que, a su juicio, deberían destinarse a la reconstrucción tras los temporales.
Smith recordó que cuando el Mepco operó con toda su capacidad Hacienda estimó un costo cercano a US$140 millones por semana, por lo que congelar los precios durante un mes podría superar los US$500 millones. "Cada peso que no pagamos al comprar la bencina, lo vamos a pagar en deuda", remarcó, insistiendo en que el verdadero debate será político y fiscal más que técnico.
"Cada peso que no pagamos al comprar la bencina, lo vamos a pagar en deuda"
Carlos Smith
Silva entregó una estimación más moderada y calculó que neutralizar completamente un alza acumulada cercana a $125 por litro tendría un costo de entre US$100 millones y US$120 millones durante el próximo mes y medio. Si bien consideró que el fondo cuenta con capacidad para absorber ese monto, recuerda que el costo acumulado del Mepco desde su creación ya bordea los US$2.000 millones.