Los titulares del Ministerio Público y la Policía de Investigaciones, Ángel Valencia y Eduardo Cerna respectivamente, valoraron este martes el trabajo conjunto de ambas instituciones que permitió la detención de 19 personas vinculadas a una célula del Tren de Aragua encargada de lavado de activos.
La denominada Operación Tokio se llevó a cabo esta madrugada en las regiones Metropolitana, Biobío y O'Higgins, e incluyó la intervención de cinco penales del país, además de una cárcel en Colombia por parte de la policía de ese país.
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En Chile, la ley se cumple y si no se cumple están las policías, Gendarmería, la fiscalía y todos los servicios del Estado para hacerla cumplir", comenzó su intervención el fiscal nacional Ángel Valencia. "Felicitar al equipo de la PDI, que estuvo a cargo de esta diligencia; a Gendarmería, y muy especialmente al equipo de la Fiscalía Regional Metropolitana Sur liderada por el fiscal Héctor Barros, que estuvo a cargo de dirigir esta investigación".
Asimismo, Valencia agradeció la colaboración de la Policía Nacional de Colombia: "Ninguna institución puede sola enfrentar este desafío, el de la delincuencia organizada transnacional; ningún país tampoco puede hacerlo solo. Necesitamos, para poder enfrentarlo adecuadamente, cooperar entre las distintas agencias del Estado, de distintos países que compartimos esta amenaza".
"Es una operación que demuestra, de manera concreta, cómo hoy día enfrentamos una amenaza que es transnacional, que es común en distintos países de la región. Y también es policriminal, es decir, se dedica a cometer distintas categorías de delitos", cerró el fiscal nacional.
Por su parte, el director general de la PDI, Eduardo Cerna, destacó el extenso trabajo que realizaron sus detectives junto al Ministerio Público para obtener resultados: "Se obtuvo información a través de técnicas especiales de investigación que permitió unir elementos, estableciendo roles, funciones, estratificación de la estructura integradas por personas de nacionalidad venezolana".
"Tenían toda una forma dedicada a la extorsión. Creaban empresas de fachadas para después, a través de las extorsiones a locatarios de Bellavista, a empresarios del rubro de la entretención o de eventos, o estafas telefónicas, ir colocando dinero en la economía lícita y disipar el origen de las mismas o transacciones de criptoactivos", ahondó Cerna.
En esa línea, precisó que "por las cuentas pasaron más de 80 millones de dólares. Hay cuentas congeladas por más de 300.000 dólares. Hay más de 140 cuentas congeladas. Hay 19 detenidos, 10 mujeres y 99 hombres. Hay un trabajo robusto".
"Estos son los resultados cuando todos trabajamos en conjunto, colocando las mejores capacidades, todos los esfuerzos. Es tan difícil lograr construir las pruebas, pero con el respaldo y apoyo de los entes vinculados al ecosistema, se hace un poco más fácil", cerró.