El proceso de cobros y embargo de cuentas bancarias a deudores del
Crédito con Aval del Estado (CAE) que ha iniciado la
Tesorería General de la República (TGR) ha generado un fuerte debate en torno a la trama de promesas que llevó a este escenario.
Y es que mientras varias personas han denunciado que les "vaciaron" sus cuentas bancarias pese a no tener una remuneración por sobre $5 millones, la esfera política discute sobre las "responsabilidades" de haber llegado a este punto.
Ayer, en conversación con Mesa Central de T13, la ministra de Educación, María Paz Arzola, señaló que "venimos de una situación en la cual a los deudores se les decía que se les iba a condonar las deudas y que, por lo tanto, el incentivo o la señal fue que dejaran de pagar. Y muchos lo hicieron".
La ministra aludía así a las promesas que hizo el gobierno del ex Presidente Gabriel Boric en torno a la condonación del CAE, lo que llevó a que muchas personas dejaran de pagar. Durante el gobierno anterior, el debate por el "efecto llamado" a no pagar que había generado la promesa se instaló varias veces. El gobierno, en tanto, defendió que fue la derecha la que se opuso a que el proceso de condonación pudiera avanzar.
Quien también se pronunció al respecto fue el exalcalde de Valparaíso y exfrenteamplista, Jorge Sharp. En una publicación en sus redes sociales, planteó que "el gobierno anterior prometió resolver el drama de los deudores del CAE. Esa promesa (que era LA promesa) no se cumplió. Es verdad que la derecha se opuso en el parlamento, pero no lo explica todo".
"¿Se acuerdan alguna vez que la derecha haya dado los votos para legislar contra los intereses de la banca? Esa difícil condonar el CAE. Por eso había que hacer algo más que sólo presentar el proyecto de ley en octubre de 2024, a poco de iniciar el último año de gobierno en el medio de las elecciones. Una medida así requería construir fuerza y tener una estrategia para ganar el debate por el sentido común y arrinconar a la derecha. Digo esto porque defender a las familias deudoras del CAE (que es lo único que importa hoy) va a requerir algo más de lo que se ha hecho hasta ahora, que por lo sucedido en lo últimos años es muy poco", cuestionó.
Las señales de que no pagar el CAE podrían quedar sin mayores consecuencias para los deudores también se tomaron las redes sociales. En mayo de 2025, el conocido abogado Iván González respondió así a la consulta sobre si valía la pena pagar el CAE cuando la deuda ya la tenía la TGR: "Depende. Si tienes la plata para pagarlo, págalo, si es plata que te prestaron. Si no tienes plata para pagarlo, no pagues. No es mucho lo que pasa, como que te vayan a sacar a remate, no; que te vayan a quitar las cosas, no; que vayan a embargar la cuenta corriente; nada de eso pasa", respondió.
La promesa de condonar el CAE
Durante la campaña del ex Presidente Gabriel Boric, se planteó la promesa de "condonación universal de las deudas estudiantiles".
Así, se explicaba que "el endeudamiento estudiantil, junto con dinamizar la mercantilización y privatización de la educación superior, es una pesada mochila para las y los deudores educativos, y una alta carga para el Estado, el que a la fecha ya ha recomprado más de la mitad de los créditos cursados".
La medida 8 del programa del entonces candidato detallaba que "condonaremos la deuda educativa que hoy afecta a más de un millón de estudiantes y egresados perjudicados por una política fracasada de endeudamiento estudiantil. En nuestro gobierno la educación volverá a ser un derecho y dejará de ser una mochila de deudas".
La propuesta de 2021 también apuntaba como mecanismo de condonación universal un esquema de pagos a largo plazo por parte del Estado, "donde la gradualidad sea soportada por las instituciones financieras y no por las personas endeudadas".
Efecto "llamado"
La oposición de ese entonces cuestionó profusamente que existió un "efecto llamado" a no pagar el CAE, a raíz de la promesa de condonación.
Según cifras de la Comisión Ingresa -entidad pública autónoma que administra los créditos para la educación superior- desde que se creó el CAE, en 2006, más de 1,2 millones de personas han utilizado el beneficio.
En noviembre de 2025, ya con el debate del FES en marcha, el
exministro de Educación, Nicolás Cataldo, reconoció un posible efecto en quienes habían dejado de pagar el CAE. En conversación con Estado Nacional de TVN sostuvo que
"hay un comportamiento estratégico, de un segmento de la población, es así".
No obstante, dijo que en el caso de la condonación de las deudas, "a las personas que han dejado de pagar, van a recibir mucho menos ayuda que las personas que se han comportado de manera prudente durante todo este tiempo".
Las cifras de morosidad
Al término de 2024, más de 444 mil egresados estaban morosos, al no pagar tres o más cuotas. Ese año, más de 58.063 personas habían solicitado este préstamo.
En octubre de 2025, la Comisión Ingresa publicó una minuta con el análisis del perfil de egresados y desertores. Se analizaron 993.046 cuadros de pago, de los cuales 769.404 eran egresados de educación terciaria y 223.642 correspondía a estudiantes que desertaron de sus estudios.
En febrero de 2026, de acuerdo a un reportaje de La Tercera, la tasa de titulados que dejó de pagar el CAE había aumentado 25 puntos bajo el gobierno de Boric.
Si en 2022 las garantías ejecutadas por no pago representaban el 28% del total de egresados (163 mil deudores), al cierre de 2025 el porcentaje escalaba al 53% (423 mil deudores).
Proyecto acotado del FES
En octubre de 2024, el gobierno del ex Presidente Boric anunció el ingreso de un proyecto de ley que ponía fin al CAE y que creaba un nuevo sistema de Financiamiento Público para la Educación Superior (FES).
Para ese entonces, al interior del gobierno ya había claridad de que no habían recursos suficientes para la condonación total del CAE. Hasta diciembre de 2023, el total de la deuda era de US$ 11.627 millones.
El proyecto fue anunciado en cadena nacional, donde el ex Mandatario sostuvo que el objetivo central del proyecto es "ofrecer una solución concreta a miles de jóvenes y familias que están endeudados", puesto que "hoy el CAE es un problema para todo Chile; para quienes con mucho esfuerzo mes a mes lo pagan, para quienes no han podido hacerlo, para aquellos que ni siquiera pudieron terminar sus estudios y aún así están endeudados, y también lo es para las arcas fiscales".
El anuncio de ese día, tuvo una principal diferencia con la promesa de condonar el CAE: ya no se planteaba un beneficio universal. Ahora se apuntaba a condonar "parte de las deudas educativas", beneficio que dependería del comportamiento de pago de los deudores, si había egresado o no de su carrera, y era para quienes se adscribieran voluntariamente.
El proyecto consideraba un plan integral para reorganizar y condonar las deudas existentes del CAE, Fondo Solidario y Corfo. "Este nuevo sistema ofrece condonaciones iniciales, progresivas y por pago anticipado para aliviar la carga financiera de miles de chilenos", detalló el exgobierno.
En contraste, remarcaban que "el CAE no tiene mecanismos de condonación masiva ni de reorganización de la deuda. Las soluciones dentro del CAE históricamente han correspondido a reprogramaciones que suelen aumentar la deuda total, sin ofrecer una salida definitiva para los deudores".
De acuerdo a los datos que entregó el propio Mandatario en esa oportunidad, más de 1,5 millones de personas en el país tenían deudas por estudiar, y de ellos, el CAE era el instrumento más significativo, con 1,2 millones de deudores. En tanto, a esa fecha, el Estado había debido desembolsar más de US$9 mil millones para poder financiarlo.
El proyecto ingresó a la Cámara de Diputados con urgencia simple, en medio de las fuertes críticas de la entonces oposición por la cercanía con las elecciones municipales.
El 10 de marzo, un día antes de dejar la presidencia, el ex Mandatario dijo en entrevista con el programa "Las caras de La Moneda" de Canal 13 que sentía frustración por no haber podido cumplir con la promesa de condonar el CAE.
"A mí me frustra mucho, como lo señalé también hace poquito, el no poder haber logrado terminar con el CAE, la condonación del CAE que conversábamos recién, porque un sector político lo bloqueó en el Congreso", sostuvo.
Fin al FES
El 15 de marzo de este año, a cuatro días de iniciado el gobierno de José Antonio Kast, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, anunció que el Ejecutivo no apoyaría el proyecto del FES que continúa en el Congreso en segundo trámite constitucional en la Cámara de Diputados. Su último movimiento en el Congreso fue el 3 de marzo de este año.
Quiroz planteó que "es un problema importante" el proceso de cobros que estaba teniendo el CAE.
"En 2019, el CAE tenía deudas pendientes en Tesorería de $500.000 millones. Hoy son 4 billones de pesos de deudas pendientes, ha subido 8 veces. Es el 30% de lo que la Tesorería no puede cobrar", sostuvo.
En mayo de este año, la TGR dio cuenta de un fuerte aumento en la recaudación fiscal asociada a las deudas del CAE, en el marco de las acciones de cobro impulsadas por el actual gobierno.
Según los antecedentes presentados por el organismo, entre enero y abril de este año la recaudación llegó a $34.320 millones, cifra que se compara con los $8.681 millones registrados en igual periodo de 2025. Esto implica un incremento de 295%, es decir, prácticamente cuatro veces el monto del año anterior.
De acuerdo al organismo, el alza ha estado explicada principalmente por la suscripción de convenios de pago.
Solo durante abril de 2026 se tomaron 11.109 convenios, muy por sobre los 1.324 registrados en abril del año pasado. Por esa vía, la TGR recaudó $11.991 millones correspondientes al pie de esos acuerdos.
A ello se suman $5.712 millones obtenidos por compensación en la Operación Renta y $1.500 millones asociados a gestiones de embargo y retención de bienes, estas últimas focalizadas en deudores con ingresos superiores a $5 millones que no registraban convenio o pago de la deuda.
La TGR detalló, además, que más de 554 mil personas mantienen deudas CAE, con una deuda acumulada cercana a $4 billones.