La emergencia provocada por el sistema frontal en la Región de Coquimbo continúa agravándose.
La alcaldesa de La Serena, Daniela Norambuena, aseguró que la comuna enfrenta un escenario crítico tras el desborde del río Elqui, con personas desaparecidas, familias aisladas, rutas interrumpidas y sectores completamente inundados, por lo que insistió en que el Gobierno decrete Estado de Catástrofe para facilitar el despliegue de las Fuerzas Armadas en las labores de rescate.
La jefa comunal sostuvo que la situación "pasó de la emergencia a la catástrofe" y describió un escenario marcado por el aislamiento de distintos sectores.
"Tenemos en este momento casi 80 personas que están aisladas. Tenemos en este momento 7 personas desaparecidas, sin contabilizar otras personas que no sabemos tampoco más de su información", afirmó.
Asimismo, precisó que la situación más compleja se concentra en los sectores de Almirante Latorre, Chacay Alto y El Hinojal, donde hay 11 personas desaparecidas tras perderse completamente el contacto con ellas.
Agregó que existen unas 120 familias aisladas y que en El Hinojal algunas personas debieron subir a los techos de sus viviendas para resguardarse del avance del agua.
Frente a este escenario, Norambuena pidió una respuesta extraordinaria por parte del Ejecutivo. "Necesitamos hoy día que los militares y todos los equipos de las fuerzas armadas tomen el control de la región y vayan a buscar a las familias desaparecidas", señaló.
También advirtió que el municipio requiere recursos para enfrentar la emergencia. "Nosotros necesitamos recursos frescos para poder operar", afirmó.
La alcaldesa recalcó que la Ruta 41 permanece cortada, que equipos de Bomberos también quedaron atrapados y que "esto no es una emergencia, esto es una catástrofe, y nosotros estamos para salvar vidas".
En la misma línea, agregó que "aquí necesitamos al Ejército, necesitamos las fuerzas especiales para poder rescatar a estas personas. Hay personas con riesgo vital".
"Necesitamos hoy día que los militares y todos los equipos de las fuerzas armadas tomen el control de la región y vayan a buscar a las familias desaparecidas"
Alcaldesa Norambuena
La petición encontró respaldo en el diputado
Diego Schalper (RN), quien informó a través de su cuenta de X que conversó con la alcaldesa de La Serena y con el alcalde de Paihuano, Hernán Ahumada, tras lo cual solicitó al Gobierno decretar Estado de Catástrofe para las zonas afectadas.
"La situación es dramática y urgente", sostuvo el parlamentario, agregando que la solicitud será abordada por el Comité Político.
En tanto, el subsecretario del Interior, Máximo Pavez, señaló en la misma red social que "en este momento estamos gestionando lo necesario para partir cuanto antes las labores de despeje en La Serena en coordinación con Senapred y la Delegación Presidencial de Coquimbo".
A su vez, el gobernador regional de Coquimbo, Cristóbal Juliá, aseguró que "se necesita declarar zona de catástrofe (...) más que una autoridad política en la región, se requiere un experto en atender la emergencia para coordinar".
Asimismo, acusó de descoordinación, y aseveró en Radio Pauta que "recién mañana martes nos llegarán motobombas"
Crisis sanitaria agrava la emergencia
A la compleja situación provocada por las inundaciones se sumó una grave afectación del sistema de agua potable.
Aguas del Valle informó que las intensas lluvias, la extrema turbiedad del río Elqui y su posterior crecida y desborde dejaron fuera de operación parte importante de la infraestructura que abastece a la conurbación La Serena-Coquimbo, obligando a ampliar el corte de suministro iniciado la noche anterior.
La empresa explicó que las inundaciones, el barro, los sedimentos, la pérdida de enlaces eléctricos y los accesos bloqueados impidieron operar instalaciones estratégicas e incluso obligaron a evacuar personal.
"La situación ha superado cualquier pronóstico. Nuestra infraestructura resultó dañada y debimos evacuar a nuestro personal de algunas instalaciones", afirmó el gerente regional de Aguas del Valle, Andrés Nazer.
El ejecutivo agregó que "mientras no podamos ingresar de manera segura y verificar el estado de las instalaciones, resulta imposible dimensionar la magnitud de los daños o establecer un plazo confiable para recuperar la producción de agua potable".
Mientras continúan las labores de evaluación, la sanitaria mantiene desplegado su plan de contingencia con más de un centenar de estanques para abastecer de agua a la población afectada.