Un giro de última hora sufrió la tramitación del proyecto de
Reconstrucción Nacional, luego de que el
Senado suspendiera la votación del informe de comisión mixta con la propuesta presentada por el Ejecutivo para resolver el único artículo que permanece pendiente de la iniciativa.
La sesión fue suspendida sorpresivamente y programada, en primera instancia, para inicios de agosto, tras la semana regional.
La decisión respondería a la falta de respaldos con que el Ejecutivo contaba en la Cámara Alta, en parte por la ausencia de algunos legisladores. Aquello suponía un riesgo de rechazo, por lo que fue la UDI la que solicitó el aplazamiento.
A esto se suma la exigencia de parlamentarios del norte que se niegan a apoyar el proyecto si no se aseguran recursos para reconstruir las zonas más afectadas por el sistema frontal, en especial en Atacama y Coquimbo.
La postergación supone un duro revés para el Gobierno, que proyectaba despachar esta noche la iniciativa, considerada clave en su intención de apuntalar la economía.
De hecho, previamente el texto de comisión mixta había sido aprobado por la Cámara de Diputadas y Diputados por 80 votos a favor, 48 en contra y tres abstenciones.
Pero lo cierto es que la situación cambió en las últimas horas en el Senado, obligando a quitarle la urgencia al proyecto, a levantar la sesión programada inicialmente hasta total despacho y a extender el debate por al menos dos semanas más.