En medio de las diferencias que ha generado la reforma constitucional de seguridad impulsada por el Gobierno, el Partido Nacional Libertario (PNL) se abrió a discutir el nuevo Estado de Excepción de Seguridad Pública, luego de los reparos que había planteado a la propuesta.
Esto luego de que los senadores Arturo Squella (Republicanos) y Andrés Longton (RN) anunciaran que presentarán indicaciones para modificar dos de los aspectos que más cuestionamientos han generado en la reforma: El diseño del nuevo estado de excepción y la posibilidad de afectar las comunicaciones.
A través de una declaración conjunta difundida este miércoles, ambos parlamentarios señalaron que "coincidimos en la importancia de avanzar en la agenda de seguridad y anunciamos desde ya la presentación de indicaciones que recojan las inquietudes que se han presentado sobre la reforma constitucional".
Uno de los principales cambios propuestos apunta al nuevo Estado de Excepción de Seguridad Pública, cuyo diseño original contempla una duración de hasta 240 días sin autorización parlamentaria. Frente a ello, Squella y Longton plantean que este se decrete "con acuerdo entre el Presidente de la República y el Congreso Nacional desde el primer momento y sujeto a revisión cada 30 días".
El segundo punto aborda la facultad contemplada originalmente en el proyecto para "interceptar, abrir o registrar documentos y toda clase de comunicaciones". Sobre este aspecto, los senadores plantearon que "es conveniente dejar fuera la afectación a las comunicaciones que originalmente se sometió al debate legislativo".
Fue en este contexto que el presidente del Partido Nacional Libertario, Johannes Kaiser, manifestó una disposición a analizar las modificaciones propuestas, pese a los reparos que la colectividad había expresado respecto del diseño original de la reforma.
"Lo que sucede es que el tema del estado de excepción como se está planteando al final pasa a ser un estado de excepción parecido al estado de emergencia, ahora con las modificaciones que se está planteando, es mucho más digerible de lo que estaba originalmente", sostuvo.
Kaiser planteó, sin embargo, que todavía existen elementos que deben ser discutidos, particularmente respecto del propósito y alcance que tendría el nuevo estado de excepción. "Estado de emergencia probablemente bajo conducción policial, es como raro porque nosotros tenemos un sistema que permite a las policías efectivamente intervenir", señaló.
"Otra cosa muy distinta es establecer un estado de excepción que lo que hace es limitar los derechos constitucionales de los ciudadanos para permitir más fácilmente la persecución penal o criminal", afirmó.
Con todo, el líder del PNL dejó abierta la puerta a discutir la propuesta de los senadores oficialistas y evaluar eventuales modificaciones al proyecto. "Estamos dispuestos a conversarlo, estamos dispuestos a analizarlo", sostuvo.
"Si vamos a tener un nuevo estado de excepción también defensivo y acotado, tenemos que conversarlo, estamos abiertos, somos un partido democrático, nos gusta la democracia y este tipo de cuestiones son entonces las cosas que hay que discutir también en democracia", concluyó.