El senador Matías Walker volvió a manifestar su rechazo a la reforma constitucional del gobierno.
El legislador, junto al senador Miguel Ángel Calisto, es parte de los votos al margen del oficialismo con los que cuenta el Ejecutivo para aprobar el proyecto en general. Si bien el ministerio de Seguridad se ha allanado a aplicar cambios a la reforma, el parlamentario insistió hoy en Radio Duna que "no se puede hacer política con la Constitución".
"Siempre hay que pensar en estas herramientas en manos de un mal Presidente", dijo, acotando que "no estamos pensando en el uso de esta herramienta por parte del Gobierno del Presidente Kast, sino que siempre hay que pensar que estas herramientas como, por ejemplo, la facultad del Presidente sin pasar por los tribunales de justicia, de determinar qué organización es terrorista,
puede llevar a que tú el día de mañana persigas, bajo ese pretexto, a opositores políticos".
"Por lo tanto, yo insisto que esa reforma constitucional es absolutamente contraproducente, que no guarda relación con los principios básicos del derecho constitucional, de un Estado de derecho, y que sí tenemos que avanzar con toda la fuerza en la agenda legislativa", añadió.
Además, comentó que "ayer tuve una primera conversación con el ministro Arrau. Le di a conocer mi postura, conversamos, debatimos, y vamos a reunirnos el próximo martes para explicarle bien cuáles son nuestras apreciaciones".
Advirtió que "el problema es que ni siquiera hubo trabajo prelegislativo dentro de los ministerios" y que "probablemente alguien tuvo la tentación de sacar al pizarrón, a otros sectores políticos, y por eso yo he insistido tanto, que no se puede hacer política con la Constitución".
"Yo creo que el camino de una nueva aventura constitucional, de dividir a los chilenos entre buenos y malos, como lo hizo la izquierda el año 2022, para una discusión constitucional, es el peor camino posible para enfrentar el crimen organizado y la delincuencia", aseveró.
Bajo esas consideraciones, el senador consideró que "sería lo más razonable retirar desde luego la urgencia. Retirar el proyecto y hacer las cosas bien, con un amplio consenso".
Reprochó también "la locura de esta propuesta es que permite una escucha telefónica indiscriminada (...) Necesitamos que esas herramientas se ejerzan sobre el crimen organizado, y no sobre todos los ciudadanos que tienen que encerrarse en su casa 8 meses por una acción absolutamente indiscriminada e ineficiente como se propone en este proyecto".