Los accidentes de tránsito que involucran destrucción de infraestructura eléctrica siguen siendo una de las principales causas de interrupción del suministro, según reportó este martes la Compañía General de Electricidad (CGE).
Según datos de la empresa, cuya zona de concesión va desde las regiones de Arica y Parinacota hasta La Araucanía, entre enero y agosto de este año se registraron un total de 2.311 accidentes de tránsito con destrucción de infraestructura eléctrica, como postes, cables y transformadores.
Estos accidentes dejaron a 1.933.036 clientes de CGE sin energía eléctrica por largas horas, promediando cerca de 10 postes chocados al día.
Por regiones, la Metropolitana lidera la estadística nacional de interrupciones de suministro por esta causa, con 354.278 clientes afectados; le siguen las regiones del Maule (251.188); O'Higgins (239.338); Coquimbo (235.053) y Biobío (218.214).
Más atrás se ubican las regiones de Antofagasta (155.559), Araucanía (148.183), Atacama (110.858), Tarapacá (97.596), Arica y Parinacota (46.516), Ñuble (42.009) y Valparaíso (34.244).
Según informó la compañía, en el top 10 de las comunas con más accidentes y postes chocados, entre enero y agosto de este 2026 están Antofagasta (98), San Bernardo (86), Calama (80), Talca (73), Arica (71), Coquimbo (65), Puente Alto (65), La Serena (61), Iquique (55) y Copiapó (52).
Víctor Balbontín, director de Operaciones de CGE, señaló que "este es un problema muy grave, que lejos de disminuir, se ha agravado año con año. Nos preocupa profundamente la ocurrencia de estos accidentes, pues impacta directamente en la calidad y continuidad del suministro eléctrico a nuestros clientes, y también produce heridos, lesionados e incluso lamentablemente fallecimientos. Como Compañía hemos realizamos campañas de concientización de forma constante, pero para disminuir los accidentes necesitamos la colaboración de todos".
El ejecutivo sostuvo que "nuestro llamado es a que las personas realicen una conducción segura y a la defensiva, ya que esto permite resguardar en primer lugar su propia vida y la de sus acompañantes y a la vez, evitar daños a la infraestructura eléctrica que es indispensable para contar con un suministro estable y continuo para el desarrollo de todas las actividades que realizamos a diario".
"El trabajo para reconstruir la infraestructura eléctrica dañada, por estos accidentes, requiere de importantes recursos técnicos y humanos y demora entre seis y ocho horas por evento, lo que lamentablemente incide directamente en la calidad y continuidad del suministro para nuestros clientes", aseguró Balbontín.