PIB estadounidense creció 5,3% en segundo trimestre

El presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, afirmó que el incremento constante de la productividad ha permitido que la economía de EE.UU. siga creciendo al tiempo que se mantiene controlada la inflación.

25 de Agosto de 2000 | 11:13 | EFE
WASHINGTON.- La economía de Estados Unidos tuvo en el segundo trimestre una tasa anual de crecimiento del 5,3 por ciento, acompañada por una leve moderación en el gasto de los consumidores y en las ganancias de las empresas, informó hoy el Departamento de Comercio.

Después de un crecimiento del 4,8 por ciento en el primer trimestre, la mayoría de los analistas esperaba que el crecimiento del PIB en el segundo trimestre fuera de 5 a 5,2 por ciento.

En el último trimestre de 1999 la economía estadounidense había crecido a una tasa anual del 8,3 por ciento, el ritmo más alto en casi 16 años.

El presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, dijo en Jackson Hole (Wyoming), que el incremento constante de la productividad ha permitido que la economía de EE.UU. siga creciendo al tiempo que se mantiene controlada la inflación.

En un encuentro con directores de la Reserva Federal, Greenspan vaticinó que el ritmo de crecimiento "inevitablemente, deberá hacerse más lento en algún momento en el futuro".

"Pero, por ahora, no hay evidencias claras de que, en Estados Unidos haya dejado de incrementarse la productividad estructural", agregó.

Desde junio de 1999, la Reserva Federal ha aprobado seis incrementos de las tasas de interés para restringir el gasto de los consumidores que equivale a dos tercios del PIB estadounidense, por temor de que la demanda superara a la oferta de productos y estimulara la inflación.

El gasto de los consumidores creció a una tasa anual del 2,9 por ciento entre abril y junio, comparado con una tasa del 3 por ciento en el primer trimestre. El menor ritmo de gastos reflejó el impacto de los aumentos en el costo del crédito.

Los gastos de los consumidores bajaron sustancialmente tanto en las compras de bienes duraderos como en los automotores y otras mercaderías costosas, con una disminución del 5 por ciento, la mayor desde una caída del 6,3 por ciento en el cuarto trimestre de 1991 cuando la economía de EEUU comenzaba a salir de la recesión.

El presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, le presta mucha atención al índice de gastos del consumo personal, como medida de inflación, y este indicador subió entre abril y junio un 2,3 por ciento, una disminución sustancial comparado con el incremento del 3,5 por ciento entre enero y marzo.

En su reunión de esta semana la Reserva Federal mantuvo sin cambios las tasas de interés -que se encuentran en su nivel más alto en nueve años- y volverá a considerar el panorama de la inflación el próximo 3 de octubre.

En todo 1999 el PIB estadounidense creció un 4,2 por ciento después de un incremento del 4,5 por ciento en 1998.

La economía de Estados Unidos ha entrado este mes en su décimo año de crecimiento ininterrumpido, en la mayor expansión en tiempos de paz.

Durante el segundo trimestre de este año las ganancias de las empresas, después del pago de impuestos, subieron a una tasa anual del 2,4 por ciento, la más baja desde el primer trimestre de 1999 y mucho menor que la del 5,7 por ciento registrada en los primeros tres meses de este año.

En algunos sectores de la economía se percibió entre abril y junio el efecto de la desaceleración y las empresas pusieron en marcha sus mecanismos para lidiar con ella.

La mayor empresa automotriz del mundo, la General Motors (GM), anunció en agosto que pondría a casi un millar de trabajadores de una planta de ensamblaje en Wisconsin en paro durante tres semanas para reducir el número de camionetas disponibles a la venta.

La misma acumulación de productos no vendidos se reflejó en todas las empresas donde los inventarios subieron a una tasa anual de 79.300 millones de dólares, pero la situación no es todavía grave ya que, como consecuencia de la entusiasta demanda de los consumidores en meses previos, la proporción de inventarios en ventas se hallaba en los niveles más bajos de la historia.

Esta proporción, que mide el tiempo que pasan los productos antes de que se vendan, era en junio de 1,32 meses.
Comentaristas
Más me gusta
Más comentarios
Más seguidores