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Riesgo país de Argentina supera los 5.000 puntos

El bono de referencia de la deuda argentina, el Global 2008, caía 34,5% en los primeros negocios de este lunes, vapuleado por la decisión del nuevo gobierno de declarar la moratoria de la deuda, que totaliza US$ 132.143 millones (44,9% del PIB).

24 de Diciembre de 2001 | 09:59 | Agencias
NUEVA YORK/LONDRES.- El bono de referencia de la deuda argentina, el Global 2008, caía 34,5% en los primeros negocios de este lunes, vapuleado por la decisión del nuevo gobierno de declarar la moratoria de la deuda, que totaliza US$ 132.143 millones (44,9% del PIB).

El título cotizaba en su mínimo histórico a US$ 18, mientras que el riesgo país se ubicaba este en niveles estratosféricos quebrando la barrera de 5.000 puntos, en 5.150 puntos básicos (51,50% de sobretasa de interés) contra 4.772 del viernes, luego de abrir en 4.981 puntos.

En su primera medida de gobierno, el nuevo mandatario, Adolfo Rodríguez Saá, anunció el domingo que suspenderá el pago de la deuda argentina para utilizar los recursos en impulsar la creación de puestos de trabajo y combatir la creciente pobreza tras cuatro años de estancamiento económico.

"Puede ser que sea el default (cesación de pagos) más grande de la historia, pero se esperaba desde hace tiempo para principios de enero, que aquí ya casi nadie tenía bonos argentinos. Sólo quedaban tenedores en Europa", dijo un analista desde Nueva York.

Aunque el default argentino se daba por descontado en el centro financiero de Manhattan, la atención ahora está puesta en qué negociará el nuevo gobierno argentino con las autoridades del Fondo Monetario Internacional (FMI), y qué partes de la deuda serán las que no se pagarán.

"La suspensión de los pagos era claramente una de las cartas", dijo Fernando Losada, economista en jefe para América Latina del banco ABN Amro en Nueva York. "Pero no dijeron si van a dejar de pagar también a los tenedores locales de bonos. Tal vez terminen por no pagar a nadie", apuntó.

"Es importante que cualquier cosa que se haga con el incumplimiento sea parte de un plan más amplio para estabilizar la economía", declaró en tanto Alan Meltzer, profesor de Economía de la Universidad Carnegie-Mellon, en Pittsburgh.

Sin embargo, diversos analistas no creen que las medidas anunciadas por Rodríguez Saá contribuyan a la estabilidad de la Argentina.

"Los anuncios son bastante confusos: no explicaron para qué va a servir esa tercera moneda que crearán. Está claro que no son medidas de largo aliento y que pueden confundir más de lo que ayudan", dijo vía telefónica Ricardo Hausmann, ex economista en jefe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y actual profesor de Economía del Desarrollo en la Escuela de Gobierno de la Universidad de Harvard.

Hausmann provocó gran interés en la comunidad financiera local en octubre al proponer una salida mixta del plan de convertibilidad de Domingo Cavallo, mediante la desdolarización (o pesificación) de las deudas privadas argentinas en dólares y el paso a un tipo de cambio flotante sostenido con una estricta política antiinflacionaria.

"Creo que esa solución sigue teniendo vigencia. El problema de cómo salir de la convertibilidad todavía no lo han solucionado. Las medidas que han anunciado hasta ahora suenan a afirmaciones de buenas intenciones más que a una política clara. No suman un plan medianamente coherente. Eso es preocupante", destacó.

Según el prestigioso economista de origen venezolano, si los justicialistas no se apuran a renegociar la deuda con el FMI y Estados Unidos, corren el riesgo de generar un caos económico en tres meses y terminar perdiendo las elecciones del 3 de marzo.

"Con una política que no genere estabilidad económica y financiera, lo que ahora parece como una elección segura de un candidato peronista, en tres meses está liquidado", advirtió.

Mucho puede suceder en tres meses. Hace exactamente 90 días, el riesgo país de la Argentina se ubicaba en los 1.200 puntos, hoy está sobre 5.000. Y con una economía con tan alto grado de incertidumbre e inestabilidad como la argentina, los tres próximos meses se presentan como una gran incógnita.

"El defecto de las medidas de Cavallo era que tenían olor a corto plazo, no vislumbraban cómo el país iba a salir del pozo -señaló Hausmann-. Y ahora que tienen un presidente interino, con un nuevo período electoral entre medio y con anuncios de este tipo de incoherencia, la gente que quería ayudar a la Argentina se va a ver con enormes dificultades de hacerlo".