RÍO DE JANEIRO.- Desde que llegó el pasado 4 de agosto a Río de Janeiro no ha parado. Revolucionó la Villa Olímpica y cada lado donde va. Es Usain Bolt, el "rayo" que es todo un fenómeno en Brasil.
Ayer partió a las 11:30 horas chilenas al Club Aeronáutico de Barra da Tijuca. Llegó con buzo y sus inconfundibles audífonos. Y de inmediato marcó presencia, ya que se presentó bailando en la pista atlética.
Quizás estaba ensayando para lo que se vendría más tarde. Realizó unos piques cortos junto con su compañero de equipo Yohan Blake y cada cierto rato acudía a responder a las peticiones de fotografías. En muchas de ellas haciendo su típico gesto con los brazos en forma de rayo.
Terminó de entrenar y otros atletas allí presentes también querían una selfie. A ellos se sumaron los voluntarios. Todos lo seguían.
Ya en la tarde era el plato fuerte de la presentación del equipo jamaicano de atletismo. Más de 200 medios acreditados de todo el mundo llegaron al Palacio de las Artes en Barra.
Hasta que apareció en escena. "Quiero más aplausos, más y más", les dijo a todos los asistentes a su llegada. Respondió cuanta pregunta le hicieron. Siempre con buen humor. Hasta se dio el tiempo de sacar su celular y tomar una fotografía él mismo con todos de fondo.
Y también lo ocupó para grabar a un entretenido noruego que le dijo: "No te quiero hacer preguntas, sólo decirte que te amo". Pero no era lo púnico, ya que también le tenía preparado un rap. Bolt no daba más de la risa y lo registró en su teléfono.
Fin de la conferencia y comienzo de la fiesta. Un grupo de bailarinas con escasa ropa aparecen en el escenario acompañadas de una batucada. y era que no. Bolt guió al fiesta bailando samba, haciendo "el trencito" y fotografiando todo.
Se sabe querido y él responde de la misma forma. Son sus últimos momentos olímpicos. Ya anunció que después de Río no participará en otra cita de los cinco anillos. Los 100, 200 y relevo 4x100 metros que corra en Brasil serán su despedida.
Aunque nadie lo quiera, el "rayo", el "fenómeno", dice adiós a la máxima competición del deporte mundial.