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Guiño a los Bulls de Jordan, inesperada falla técnica y el "baile" del entrenador de EE.UU,: Así se vivió histórico partido de la "Roja" cestera

La selección chilena de básquetbol cayó frente a los norteamericanos.

28 de Agosto de 2026 | 06:25 | Redactado por Felipe Santibáñez, Emol
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Una fiesta efervescente. Más de tres mil personas llegaron al Centro de Deportes Colectivos del Estadio Nacional para ver a Chile enfrentarse a Estados Unidos por las Clasificatorias al Mundial y vitorearon pese a la amplia derrota.

La "Roja" cestera suele jugar de local en Valdivia, pero por temas de logística el encuentro contra los norteamericanos se programó en Santiago. Las entradas duraron menos de quince minutos.


En un día especial pasan cosas especiales. La arena, apenas unas horas antes del duelo con EE.UU., pasó oficialmente a llamarse Ismenia Pauchard, legendaria jugadora nacional que es la única chilena en el Salón de la Fama de la Federación Internacional de Baloncesto (FIBA).

La gente llegó con camisetas, banderas y abanicos a apoyar. Sobre la cancha, luces rojas, azules y blancas se cruzaban en todas las direcciones. Cuando se presentó al plantel de Chile comenzó a sonar "Sirius", el tema de Alan Parsons Project que musicalizaba las míticas entradas de los Chicago Bulls de Michael Jordan en la década del noventa. Todos los basquetbolistas locales fueron ovacionados y el himno se cantó con emoción.

Un grupo de cheerleaders, al estilo NBA, salía a bailar cada tanto sobre el parquet y Zoe, la felina andina que es la mascota oficial de la selección, recorría las gradas corriendo, saltando y animando a la gente.

En un lugar especialmente habilitado para ellos se ubicó una bandita con bombo, trompetas y trombón. Era La Murga Celeste de Ancud, conocida en el mundo del básquet y llegada directamente desde la isla de Chiloé para el partido.

Estados Unidos, selección número uno del mundo, no vino con sus grandes estrellas, pero trajo un plantel muy potente, con jugadores NBA y otros de la liga de desarrollo de la NBA (G-League) o que militan en Europa.

Sebastián Herrera, capitán de Chile y probablemente el jugador nacional con mejor carrera de la historia, avisó que no se iban a achicar contra nadie. Y así fue.

En las primeras posesiones de Estados Unidos, los abucheos fueron ensordecedores. Pese a que el primer cuarto terminó 8-23 en favor de la visita, el fervor se mantuvo y el gimnasio explotó cuando Sebastián "Chapa" Suárez se lució con una clavada en el segundo período.

Clave para mantener a los fanáticos encendidos fue el "speaker" (anunciador) argentino Pedro Bonofiglio. Vino desde España. Es la voz oficial del equipo de baloncesto del Real Madrid y gritó y jugó con las sílabas de los apellidos de los jugadores chilenos cada vez que encestaban.

Tras el descanso hubo un inesperado problema: la pantalla con el marcador se apagó. "Íbamos tan bien", se escuchó en el Nacional.

El tercer cuarto ya había iniciado. El problema no pudo solucionarse rápido y el duelo se paró. Los jugadores tuvieron que ponerse a hacer bandejas y lanzar triples para no enfriarse.

La tensión iba aumentando. En ese momento, por los altoparlantes comenzó a sonar la cueca La Consentida y el público respondió con silbidos y aplausos. Así el ambiente se distendió.

El entrenador de EE.UU., Terry Stotts, disfrutó la escena.

"Me gustó la música, estuve bailando un poquito con los aplausos", afirmó.

El base chileno Franco Morales también comentó la insólita situación: "Fue una pausa complicada, veníamos en ritmo y te cambia mentalmente, pero nos adaptamos bien. El ambiente estuvo bueno, vi que algunos se pusieron a bailar incluso".

Luego de varios minutos, se pudo arreglar la pantalla que mostraba el marcador y volvió el basquet.

Pese a que la diferencia era grande y una remontada parecía imposible, la hinchada mantuvo el fervor. Celebró la "avivada" de Franco Morales, que hizo rebotar la pelota en la espalda de un rival en un saque de fondo para convertir solo debajo del aro, y también gritó la tremenda tapa del "Chapa" Suárez en el último segundo.

Los jugadores estadounidenses, antes de irse del recinto, se dieron el tiempo de tomarse fotos y firmar autógrafos, tal como los basquetbolistas chilenos.

La "Roja" cestera no tiene tiempo para relajos. Pronto debe subirse a un avión. El próximo lunes tendrá otro durísimo desafío frente a República Dominicana.