La Comisión Europea (CE) empeoró este martes sus previsiones económicas de la eurozona, para la que ahora calcula una caída del producto interior bruto (PIB) del 8,7% durante 2020, y de la Unión Europea (UE), donde anticipa un descenso del 8,3% este año.
En sus anteriores previsiones, publicadas en mayo, Bruselas esperaba que la pandemia de coronavirus provocaría un descenso del PIB del 7,7% en los diecinueve países del euro y del 7,4% en los Veintisiete.
Para 2021, el Ejecutivo comunitario sigue confiando en una recuperación de la economía y estimó que el producto interior bruto aumentará un 6,1% en el área de la moneda compartida y un 5,8% en toda la UE.
En cualquier caso, la Comisión reconoció en un comunicado que el crecimiento el año próximo será "ligeramente menos fuerte" de lo previsto en mayo, cuando se anunció un incremento del PIB del 6,3% en la eurozona y del 6,1% en el conjunto del club comunitario.
Bruselas destacó que el levantamiento de las medidas de confinamiento se está produciendo "a un ritmo más gradual" de lo asumido en sus previsiones de primavera, por lo que el impacto en la actividad económica durante 2020 "será más significativo de lo anticipado".
"El impacto económico del confinamiento es más grave de lo que esperamos inicialmente. Seguimos navegando por aguas turbulentas y afrontamos muchos riesgos, incluida otra gran ola de contagios", declaró el vicepresidente económico de la CE, Valdis Dombrovskis.
Pese al hundimiento económico, la Comisión espera que la recuperación gane tracción durante la segunda mitad de 2020, si bien admitió que será "incompleta y desigual entre los Estados miembros".
De hecho, el Ejecutivo comunitario subrayó que las diferencias en el impacto de la pandemia y en la "fortaleza de la recuperación" por países serán "todavía más pronunciadas" de lo adelantado en mayo.
Entre las grandes economías de la eurozona, Italia sufrirá la mayor caída del PIB este año (un 11,2% menos), seguida de España (10,9%), Francia (10,6%), Holanda (6,8%) y Alemania (6,3%).