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"Archivos Uber": Filtran documentos que muestran supuestas ilegalidades de la empresa para expandirse y evitar regulaciones

Regalos a políticos o gestiones con un banco ruso sometido a sanciones, es parte de lo que muestran 124 mil documentos internos de la gigante del transporte filtrados por el diario británico The Guardian.

11 de Julio de 2022 | 15:56 | Agencias/Editado por T. Molina, Emol.
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AP
Un total de 124.000 documentos internos de Uber que se remontan al período 2013-2017 fueron filtrados al diario británico The Guardian que los compartió con el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), en el que están los franceses Le Monde y Radio France.

Los documentos divulgados muestran cómo la compañía estadounidense "conquistó el planeta surfeando en ocasiones en las fronteras de la legalidad", por ejemplo ofreciendo regalos a políticos, trabajando con un banco ruso sometido a sanciones, señalan los medios franceses.
Por ejemplo, explican cómo Uber intentó reclutar a la neerlandesa Neelie Kroes poco después de que dejara su puesto de comisaria europea de Transportes y vicepresidenta de la CE, incluso antes de que terminara el plazo de 18 meses para que los antiguos responsables del Ejecutivo comunitarios trabajen en puestos del sector privado en el que pueden influir en los nuevos comisarios.

"Nuestra relación con NK es altamente confidencial. Su nombre no debería figurar nunca en un documento", señaló un destacado lobista de Uber en un correo electrónico de marzo de 2015, cuatro meses después de la salida de Kroes de la CE.

En Estados Unidos, la empresa proponía a legisladores y otros responsables políticos regalos en forma de viajes a precio, ayuda para los transportes durante sus campañas y hasta comidas en restaurantes caros.

Las reuniones de Uber con Macron


En Francia, los medios relatan que el 1 de octubre de 2014 Macron recibió a un grupo de ejecutivos de Uber, entre ellos su fundador y consejero delegado Travis Kalanick, una reunión secreta que no figuraba en la agenda del entonces ministros.

En aquella época el Gobierno socialista de Hollande no era propicio a la implantación de Uber en el país.

El antecesor de Macron en el Ministerio de Economía, Arnaud Montebourg, acusaba a Uber de "destruir las empresas", mientras que el titular de Interior (departamento responsable de los taxis), Bernard Cazeneuve, tampoco miraba con buenos ojos a una empresa que amenazaba con dejar sin trabajo a muchos taxistas.

Tampoco el primer ministro, Manuel Valls, o el titular de Transportes, Alain Vidalies, eran más propicios a apoyar a la firma estadounidense.

En aquella época, Macron no ocultaba su simpatía por Uber, ya que consideraba que podría crear muchos empleos para personas poco cualificadas.

Según los documentos de Uber, Macron sugirió a los directivos de la firma enviar enmiendas "llave en mano" a un diputado confiable, Luc Belot, y posteriormente ayudó a la compañía a trabajar "sorteando" una ley de 2014 que les ponía trabas.

Los documentos muestran un total de 17 "intercambios significativos" durante los siguientes 18 meses entre Macron y sus asesores y los responsables de Uber Francia, así como cuatro encuentros entre el ministro y Kalanick, que dejó el puesto en 2017.

Un ejemplo concreto tuvo lugar en octubre de 2015, cuando el prefecto de policía de Marsella (la segunda ciudad más poblada de Francia) emitió un decreto que prohibía de facto la actividad de Uber en la aglomeración metropolitana marsellesa.

Uber recurrió a Macron por escrito, quien habría respondido que se iba a ocupar "personalmente" del asunto, y tres días después la prefectura de policía "precisó" su medida: Ya no habría prohibición sino que se anunciaban más controles sobre los conductores que estuvieran en regla con la normativa del sector.

El entonces prefecto de policía, Laurent Nuñez, es ahora coordinador nacional de la información y de la lucha antiterrorista, lo que le convierte en un asesor próximo a Macron. Preguntado sobre esa decisión, aseguró no haber recibido presiones ni comunicaciones del Ministerio de Economía.

Por su parte, Uber señala que el ministro "nunca intervino" sino que la prefectura de policía reconoció que su decisión inicial era "ilegal".

Los documentos de Uber muestran numerosos otros intercambios dentro del complicado proceso que hubo entonces en Francia y que culminó con la autorización para la plena implantación de la empresa.

Y esas buenas relaciones continuaron tras la llegada de Macron al Elíseo, con ocho reuniones entre representantes de Uber y colaboradores del ya presidente entre 207 y 2022, según datos oficiales franceses, recuerda Le Monde.


Oligarcas rusos


Por otra parte, la investigación da cuenta de que la firma estadounidense de transportes utilizó a un "agente político" próximo a oligarcas rusos para conseguir un trato de favor de las autoridades de Moscú.

The Guardian aseguró que el acercamiento de Uber a multimillonarios y altos dirigentes próximos al presidente ruso, Vladímir Putin, forma parte de una amplia estrategia encaminada a conseguir una posición privilegiada en el mercado ruso y favores políticos.

Se trataría de una estrategia desarrollada por Uber en Rusia entre 2015 y 2016, con la que, además de pagar sobornos, animó a los citados oligarcas y dirigentes a invertir en la multinacional estadounidense.

En concreto, el mencionado diario detalla el contacto con Vladímir Senin - miembro de la Duma-, contratado por Uber para pagar "cientos de miles de dólares" con el objetivo de comprar influencias, una medida que ya generó "alarmas" entre las autoridades de Estados Unidos.

De acuerdo con la investigación periodística, exfiscales y expertos en la materia creen que las circunstancias que rodearon la contratación de Senin podrían violar las leyes anticorrupción estadounidenses.

La propia Uber ha reconocido que recurrió a este conocido lobista y que pagó "cientos de miles de dólares", pero insiste en que no ha contravenido la legislación vigente.

Respecto a los vínculos de los contactados con Putin, la compañía de Silicon Valley ha declarado a través de un portavoz que, "ciertamente", no hubiese contratado a Senin "o alguien como él a día de hoy" y que "rechaza cualquier relación anterior con cualquier persona relacionada con el régimen" del Kremlin.

The Guardian explica hoy que esta estrategia de Uber no tuvo demasiado éxito, pues se topó con las "amenazas de agencias estatales, fiscales y competidores".

Sin grandes inversores ni apoyos políticos importantes, la empresa de transporte logró cerrar contratos de cooperación con compañías controladas por los oligarcas Alisher Usmanov, Mikhail Fridman y Petr Aven, así como con Herman Gref, presidente del banco estatal ruso Sberbank.

Todos ellos, recuerda The Guardian, han sido sancionados tras la invasión de Ucrania, después de que Uber ya hubiese abandonado el mercado ruso.


Un ex lobista detrás de la filtración


El ex lobista de Uber Mark MacGann está detrás de la filtración de documentos de la plataforma de vehículos compartidos que muestran las polémicas prácticas de la empresa en todo el mundo.

El Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, en inglés) explicó en un comunicado que el que fuera el principal lobista de Uber en Europa filtró 18,69 gigabytes de correos electrónicos, mensajes de texto y documentos internos de la plataforma al The Guardian.

Esos documentos fueron compartidos por el rotativo con el ICIJ y su red de colaboradores, a la que pertenecen medios de comunicación internacionales.

El Consorcio ha detallado que MacGann es un irlandés de 52 años que fue el lobista jefe de la compañía en Europa, Oriente Medio y África entre 2014 y 2016.

Además, fue el encargado de manejar la "caótica expansión global" de Uber, que le llevó a violar las leyes locales de transporte en varios países, indica el ICIJ.

"No hay excusas sobre cómo la compañía jugó con la vida de la gente", dijo MacGann.

En respuesta a preguntas del Consorcio, una vocera de Uber, Jill Hazelbaker, dijo que McGann no se encuentra en posición de hablar sobre la empresa a día de hoy.

"Mark solo tenía elogios para Uber cuando abandonó la compañía hace seis años", apuntó Hazelbaker, quien se quejó de que desde entonces el exempleado se ha embarcado enlitigios contra la firma en un intento de recibir el pago de un bono que ha exigido por los años que trabajó en la empresa.

"Ese pleito acabó recientemente con el pago (a MacGann) de 550.000 euros. Es notable que Mark quisiera hablar únicamente cuando recibió el cheque", aseguró.