Luego de que la Corporación Nacional del Cobre (Codelco) decidiera hace unos días cortar relaciones y rescindir anticipadamente del contrato que mantenía con el consorcio CBM -compuesto por la chilena Movitec y la firma bielorrusa Belaz- por movimiento de tierras asociado al proyecto estructural Rajo Inca, el Gobierno de Bielorrusa decidió intervenir.
Esto, considerando que la empresa propietaria de camiones de alto tonelaje es de origen estatal.
Así, este jueves se dio a conocer una carta firmada por el Ministerio de Asuntos Exteriores de la República de Bielorrusia en la que solicita la intervención de parte de la Cancillería chilena en el conflicto.
"Considerando que la continuación y el desarrollo de la cooperación en el suministro de maquinaria de minería es de interés nacional tanto para Bielorrusa como para Chile, el Ministerio de Asuntos Exteriores de la República de Bielorrusia agradecería al Ministerio de Relaciones Exteriores de la República de Chile su asistencia en la creación de las condiciones necesarias para resolver las diferencias que han surgido entre los socios de Bielorrusia y Chile", señala el escrito de dos carillas emanado desde Minsk.
En esa línea, también se destaca en la misiva que Belaz "siempre se esfuerza por cumplir plenamente sus obligaciones contractuales y resolver los problemas a través de negociaciones amistosas".
Tras ser consultados por Emol, desde Codelco declinaron referirse a la solicitud del Gobierno bielorruso.
Eso sí, reforzaron que la definición tomada por la cuprífera de terminar con el contrato "se debe al incumplimiento reiterado de las estipulaciones contractuales por parte de CBM, así como también de las disposiciones legales y reglamentarias vigentes en materia de seguridad".
Cabe mencionar que el consorcio CBM invirtió unos US$160 millones para servir el contrato de movimiento de tierras, por lo que la firma decidió presentar un recurso de protección ante la Corte de Apelaciones de Santiago, el cual fue declarado inadmisible esta semana.