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Pérdidas por más de US$100 millones, despidos masivos y cierre de plantas: El difícil 2023 para forestal Arauco

Incendios forestales, los robos de madera en el sur, las lluvias y una debilitada economía, se suman a los fuertes dolores de cabeza que ha debido enfrentar la compañía este año.

19 de Octubre de 2023 | 08:05 | Por Martín Garretón, Emol.
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Celulosa Arauco

Cedida por Arauco
El año 2023 de la forestal Arauco -vinculada al grupo Angelini- ha sido difícil para la firma en Chile. El momento de la compañía ha estado marcado por una serie de complejas decisiones para mantener la sostenibilidad de la firma. Cierre de plantas, despidos masivos y duras pérdidas reflejan sus problemas.

Se trata de una empresa con más de 50 años historia. Fue en septiembre de 1979, cuando la sociedad Celulosa Arauco y Constitución S.A., tal como se conoce actualmente, nació a partir de la fusión de las compañías Celulosa Arauco S.A.y Celulosa Constitución S.A., ambas creadas por Corfo. Posteriormente fue adquirida por la Compañía de Petróleos de Chile S.A. (hoy Empresas Copec S.A.).

Actualmente la empresa tiene presencia en Alemania, España, Portugal, Sudáfrica, Estados Uidos, México, Canadá, Brasil, Uruguay y Argentina. En Chile, hasta el años pasado, contaba con 1.012.066 hectáreas de patrimonio forestal, cinco plantas de celulosa, dos plantas de terciado, dos plantas de paneles, siete aserraderos que incluyen cuatro instalaciones de producción de remanufactura y diez plantas de energía.

Sin embargo, aquello se ha ido desgastando. El martes Arauco informó del despido de 300 trabajadores a nivel nacional. Esto, en medio de un proceso de reestructuración de sus operaciones, el que comenzó hace dos semanas.

Decisión que se da tras una importante caída en su volumen de negocios, dada la baja en el precio de la celulosa, los incendios forestales, los robos de madera en el sur, las lluvias y una debilitada economía.

Pero esta fue no la única decisión difícil que tuvo que tomar la compañía, ya que en agosto, se notificó del cierre de su aserradero Horcones II en la Región del Biobío, acompañado del despido de 121 personas.

¿Las razones? Se debe a diversos factores -según explicaron de la firma- entre ellas, dificultades de abastecimiento, aumento de costos por efecto de la violencia rural (tomas y cortes de ruta) y la menor disponibilidad de madera por los incendios.

En septiembre, otra determinación dura para la empresa. Se suspendió indefinidamente la producción de celulosa de su planta Licancel en la región del Maule.

La compañía detalló en esa oportunidad que el cese de las operaciones - el cual se hizo efectivo a finales de septiembre- se debió a las dificultades derivadas de los últimos eventos climáticos, lo que derivó en la devinculación de 160 trabajadores.

Los números sobre la mesa

Ahora bien, sumado a los cierres y suspensiones de plantas, más de los despidos masivos, los números no son alentadores para la firma. Los ingresos de la forestal cayeron 22% y reportó pérdidas por más de US$100 millones en el primer semestre de 2023, frente a una ganancia de US$632,8 millones alcanzada en igual período de 2022.

Según se detalló en el análisis reportado a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), la facturación del segundo trimestre de este año disminuyó en un 24,2% en relación con el mismo período de 2022.

Números que contrastan con CMPC, la otra gigante forestal chilena. Dicha firma, reportó utilidades por US$351 millones en el primer semestre, lo que si bien se tradujo en una caída de 26% respecto al mismo semestre del año pasado, sus número siguen siendo fuertes.

Con todo, fuentes al interior de Arauco aseguraron que si bien los resultados económicos no son buenos, las cosas que han ocurrido durante este año responden a fenómenos independientes entre sí. En ese sentido las explicaciones tras el despido de trabajadores, va en la línea de una reorganización de la empresa y tiene que ver con buscar otras formas de administrarse interiormente y con ello, tener más eficiencia.

Asimismo, enfatizaron en que los fenómenos climáticos como los desbordes de los ríos, los incendios del verano, el robo y usurpación, además de la violencia, sí son factores que han tenido un fuerte impacto para la empresa.