La inflación para los adultos mayores en marzo se ubicó, por segundo mes consecutivo, por debajo de la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC), lo que quiere decir que los precios de la canasta que consumen las personas de la tercera edad en el país subieron a un ritmo menor a la canasta consumida por la población general.
En concreto, la inflación mensual de marzo para los adultos mayores varió 0,1% en el tercer mes del año, versus el IPC general que anotó un alza de 0,4%.
"Este resultado se explica principalmente por una menor ponderación de la división Educación, el cual aumentó fuertemente el índice general", explicó el análisis desarrollado por la Universidad San Sebastián.
Con esto, la variación en doce meses del Índice de Precios del Adulto Mayor (Ipam) llegó a 4,2%, todavía sobre el IPC que, en su acumulado anual, se desaceleró a 3,7% en marzo.
En el informe, se destalla que durante marzo ocho de las 13 divisiones que conforman la canasta del IPAM afectaron al alza la variación mensual del índice, destacando las alzas de Vivienda y servicios básicos (0,181 pp.) y Salud (0,122 pp.).
"En marzo por segundo mes consecutivo la variación en 12 meses del Ipam se mantiene por debajo de la variación del IPC, esto significa que los precios de la canasta que consumen nuestros adultos mayores están subiendo a un ritmo menor que los de la canasta consumida por la población general. Sin embargo, no ocurre lo mismo para aquellos adultos mayores más vulnerables, cuya canasta de consumo aumenta a un ritmo más acelerado que el IPC", aseguró Karol Fernández, académica Facultad de Economía y Gobierno Universidad San Sebastián.
"Si bien todo parece indicar que la política contractiva aplicada por el Banco Central finalmente está logrando contener la inflación en el país, recordemos que en su última reunión el ente emisor redujo en 75 puntos base la tasa de política monetaria, hay que mantenerse muy atentos a los efectos que pueda tener sobre la inflación en los próximos meses el alza de los combustibles y otros bienes importados", agregó.
Por otra parte, en su medición anual, los adultos mayores han percibido una inflación mayor al resto de la población durante los últimos seis, en comparación a mediados del año pasado, cuando el IPAM había llegado a ser menor al IPC.
Se evidencia, en el análisis, que desde enero de 2019 el costo de vida de los adultos mayores ha aumentado 37,3%, cifra por sobre el incremento experimentado por la población total (35,3%).