El sorpresivo avance del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de julio —un 0,9%, según informó el Instituto Nacional de Estadísticas (INE)— y que superó todas las expectativas, fue abordado por el mercado.
Con este resultado, la inflación acumula 2,8% en lo que va de 2025 y escala en su medición anual de 4,1% a 4,3%, alejándose de la meta de 3% del Banco Central.
El registro, el segundo más alto del año después del 1,1% de enero, estuvo influido principalmente por el incremento en las tarifas eléctricas y por alzas en vivienda, servicios básicos, alimentos y bebidas no alcohólicas. En contraste, el INE reportó una disminución en la división de seguros y servicios financieros.
Como efecto inmediato, la Unidad de Fomento (UF) retomará su senda alcista, subiendo $350,3 en un mes y acercándose a los $39.500, lo que tendrá impacto directo en créditos hipotecarios, arriendos y otros contratos indexados.
Con todo, luego de que el dato del séptimo mes del año, cabe preguntarse: ¿Cuál será el rumbo de la inflación para fin de año? Si bien hay algunos más cautelosos y apuntan a una desviación de la meta del Banco Central de llegar al 3%, la mayoría de los economistas consultados estima que la cifra de julio fue un fenómeno puntual.
En esa línea, el ministro de Hacienda, Mario Marcel, llamó a poner el dato en perspectiva. "Tomando en cuenta esta contraposición de diferencia respecto de las expectativas, probablemente no cambie significativamente las proyecciones de aquí a fin de año o comienzo del próximo año, particularmente al hecho de que a comienzos del 2026, probablemente enero o febrero, ya vamos a estar con una inflación bastante cercana al 3% (meta del instituto emisor)
Añadió que "lo relevante es que en el fondo, en términos de sorpresas de inflación, tenemos efectos contrapuestos y por lo tanto la trayectoria que se podía prever probablemente no va a tener un cambio significativo".
Mayoría de expertos coinciden en efecto transitorio
Sergio Lehmann, economista jefe del BCI, señaló que "se trata de efectivamente una cifra transitoria, con incidencia importante de precio de electricidad y normalización de precios tras el CyberDay de junio".
Explicó que "por razones de estacionalidad, se ve además un incremento significativo en precios de alimentos, junto a paquetes turísticos y pasaje aéreo. Hacia los próximos meses veremos una importante moderación de la inflación".
Su proyección es que "para agosto vemos preliminarmente un registro mensual de 0,1%. La inflación anual cerraría el año en 3,9%, para rápidamente llegar a 3% en la primera parte de 2026".
En una línea similar, Alejandro Weber, decano de la Facultad de Economía, Negocios y Gobierno de la Universidad San Sebastián, comentó que "el IPC de 0,9% para el mes de julio es un mal resultado por sobre las expectativas del mercado en 0,2 puntos, fuertemente incidido por el alza en las tarifas eléctricas, vivienda, servicios básicos y alimentos. Sin embargo, esta alza debiera ser transitoria tal cual como lo proyectaba el mercado y en los próximos meses hasta el cierre de año deberíamos ver cómo el incremento de la inflación se acota".
Weber estimó que "luego del aumento puntual de julio, los próximos meses se ajustarán a la baja con variaciones más acotadas, debido a una demanda interna aún contenida y menor presión de los componentes volátiles".
Y añadió que "la proyección que hace el Banco Central en su último IPoM de terminar el año con un 3,7% está lejos de cumplirse. La inflación no debiera superar el 4% para el cierre de año y converger a la meta del Banco Central del 3% para el año 2026".
Juan Ortiz, economista senior del OCEC-UDP, indicó "este aumento de 0,9% es puntual y estimó que "en los meses venideros lo esperable son variaciones acotadas en torno a 0,2% o 0,3%, que permitan una variación anual del IPC que se reduzca hacia fines de año por debajo del 4% anual, y finalice en diciembre en torno a 3,8%".
En su opinión, "el alto IPC informado hoy, es transitorio y no debería volver a registrarse una variación similar de acá a fin de año".
Implicancias para la política monetaria
Algunos analistas ven en el dato un elemento que podría condicionar la trayectoria de la Tasa de Política Monetaria (TPM). Patricio Jaramillo, economista y director de Riesgo Financiero de PwC Chile, afirmó que "desde abril a la fecha la inflación sin volátiles ha transitado del 3,5% al 4% lo que podría llevar al Banco Central a una pausa en los recortes de la TPM en septiembre".
Pese a ello, proyecta que "nuestras estimaciones a diciembre aún muestran una convergencia a niveles de 3,1%-3,2% en la inflación subyacente por lo que este mayor registro debiera ser esencialmente transitorio, ya que por el lado de la brecha de producto las presiones inflacionarias son acotadas".
Así, espera que "efectivamente la inflación tendería a moderarse de aquí a fin de año. Ahora empezaríamos a verla transitar del 4% al 3,2%".
Carlos Smith, docente investigador del Centro de Investigación de Empresa y Sociedad de la Universidad del Desarrollo, sostuvo que "es una situación más transitoria con un tipo de cambio también que está quizás un poco más elevado y sin duda por el tema de la electricidad, y por lo tanto yo creo que dado el menor crecimiento que va a haber y la menor actividad económica, eso va a tener un efecto de lo que queda del año que va a moderar la inflación".
Smith añadió que "se puede cambiar algo la velocidad en la cual vamos a llegar a ese 3% pero seguimos en la tendencia, va a depender de qué está pasando con el exterior y la volatilidad que se puede generar internamente para ver si el Banco Central baja la tasa de interés en la próxima reunión".
Los cautelosos
Desde Clapes UC, señalaron que "con este registro, se dificulta que la inflación termine el año bajo 4% como esperan distintas fuentes (Banco Central: 3,7%, Encuesta Expectativa Económica: 3,8%) y, asimismo, hace más probable que un nuevo recorte de tasas de interés se postergue para fin de año, condicional a que la inflación retome la convergencia a la meta".
En el Departamento de Estudios de Coopeuch comentaron que "si bien no hay que minimizar la sorpresa inflacionaria de julio, los elementos sorpresa mencionados invitan a una evaluación rigurosa si se trata de algo puntual o si veremos una genuina persistencia en los próximos registros del IPC".
Advirtieron que "la cifra de hoy tendrá implicancias para la política monetaria. Si bien previo al dato de hoy el IPC llevaba una seguidilla de variaciones mensual apagadas, la sorpresa de hoy fue significativa, y podría levantar las expectativas de inflación del mercado".
También recalcaron que "el hecho que haya aumentado la velocidad del IPC sin volátiles en el margen, con dos registros consecutivos elevados, pondría una nota de cautela en el Consejo, lo que ciertamente disminuye la probabilidad de recorte de TPM en la RPM de septiembre (escenario central del último IPoM)".
Para Coopeuch, "preliminarmente, para agosto esperamos una variación mensual del IPC de 0,1%. Asimismo, aumentamos nuestra proyección de inflación anual a diciembre de 2025 de 3,5% a 3,9%".