Los expresidentes de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) criticaron, en una declaración conjunta, la investigación penal contra el presidente del banco central, Jerome Powell.
En concreto, Alan Greenspan, Ben Bernanke y Janet Yellen señalaron que la ofensiva contra Powell constituye un ataque directo a la independencia del banco central, uno de los pilares clave de la estabilidad económica del país.
"La investigación penal al presidente de la Reserva Federal, Jay Powell, es un intento sin precedentes de utilizar acciones procesales para socavar esa independencia", señaló el texto, que también fue suscrito por otros ex altos funcionarios del área económica.
La reacción se produjo luego de que Powell confirmara que la institución recibió una citación del Departamento de Justicia, vinculada a su testimonio ante el Senado en junio, respecto de un proyecto de remodelación de las oficinas del banco central.
El propio Powell enmarcó la medida en la campaña de presión del presidente Donald Trump, quien ha exigido recortes drásticos de las tasas de interés, pese a que la inflación aún se mantiene por encima del objetivo del 2%.
"La amenaza de cargos penales es consecuencia de que la Reserva Federal fije las tasas de interés basándose en nuestra mejor evaluación de lo que servirá al público, en lugar de seguir las preferencias del presidente", afirmó Powell en el comunicado.
Este nuevo giro sorprendió a los inversionistas, que si bien suelen valorar las bajas de tasas de referencia, también consideran fundamental la independencia de la Fed como herramienta para combatir la inflación y el desempleo.
El lunes, Wall Street abrió a la baja, mientras que el dólar perdió terreno frente a otras divisas, incluido el peso chileno. En paralelo, el oro y la plata —activos considerados refugio— alcanzaron nuevos récords.
En el ámbito político, varios parlamentarios republicanos comenzaron a manifestar públicamente su desaprobación, en un partido oficialista que hasta ahora había mostrado escasa resistencia a las iniciativas de la Casa Blanca.
"Los riesgos son demasiado altos como para mirar hacia otro lado: si la Reserva Federal pierde su independencia, la estabilidad de nuestros mercados y de la economía en su conjunto se resentirá", escribió en X la senadora por Alaska, Lisa Murkowski.
En la misma línea, su colega Tom Tillis advirtió que no respaldará a ningún candidato propuesto por Donald Trump para un cargo en la Fed mientras esta situación se mantenga.
El mandatario debe anunciar próximamente el nombre de la persona que pretende nominar para suceder a Jerome Powell, cuyo mandato como presidente del banco central concluye en mayo. En tanto, a lo largo de su actual período, Trump ha criticado reiteradamente a Powell, a quien él mismo había designado durante su primer mandato en la Casa Blanca.