El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que su administración evalúa imponer un arancel de hasta 25% a cualquier país que mantenga relaciones comerciales con Irán, como parte de una estrategia para intensificar la presión sobre Teherán.
El anuncio, realizado el 12 de enero de 2026 a través de su red Truth Social, generó inquietud en economías abiertas y dependientes del comercio exterior, entre ellas Chile.
Surgió, así, en muchos la pregunta: ¿existe comercio entre Chile e Irán?
De acuerdo con Juan Pablo Sims, docente investigador del Centro de Estudios de Relaciones Internacionales de la UDD, la relación comercial bilateral existe, pero es pequeña y asimétrica.
"Puesto en perspectiva, es un vínculo marginal dentro del comercio exterior chileno. En 2024, Chile registró exportaciones totales por aproximadamente US$99,1 mil millones e importaciones totales por alrededor de US$84,3 mil millones; por lo tanto, Irán representa del orden de 0,004% de nuestras exportaciones y cerca de 0,09% de nuestras importaciones", dijo.
Donde sí cambia el escenario, según Sims, es en el plano político y financiero. Irán es un socio altamente sensibilizado por Washington, debido al régimen de sanciones y a la lectura de seguridad regional que Estados Unidos hace de la presencia iraní, incluyendo su proyección a través de aliados como Venezuela, uno de los factores que alimenta esa preocupación. "Por eso, aunque el comercio bilateral sea pequeño, el costo reputacional, financiero y diplomático de profundizarlo puede ser desproporcionado", explicó.
"Si Estados Unidos endurece el costo de comerciar con Irán, ya sea por sanciones o medidas punitivas hacia terceros, el problema no es solo el arancel en sí, sino el efecto en cadena: el financiamiento, la logística, los seguros y el compliance se vuelven más complejos y caros, y el incentivo racional para un país como Chile es priorizar mercados y circuitos financieros donde el riesgo regulatorio sea menor", añadió.
nuestro intercambio con Irán es negligible en comparación con Estados Unidos"
Felipe Oelckers, director de Negocios Internacionales de la UNAB: "Para Chile, el riesgo es evidente
Para Felipe Oelckers, director de Negocios Internacionales de la UNAB, el anuncio de Trump obliga a revisar con lupa vínculos que, aunque limitados, persisten. "Para Chile, el riesgo es evidente: nuestro intercambio con Irán es negligible en comparación con Estados Unidos, donde vendemos cobre, frutas y vinos por miles de millones de dólares. Trump ya ha aplicado tarifas similares contra China e India por compras de petróleo iraní, y ahora las extiende a ‘cualquier negocio’, lo que podría impactar incluso a aliados como Brasil o Turquía", sostuvo.
En una línea similar, Pablo Müller, académico de la Facultad de Administración y Negocios de la Universidad Autónoma, señaló que la relación comercial con Irán es muy acotada y sin relevancia estratégica.
"Podríamos hablar de un intercambio en torno a los US$2,5 millones anuales; por tanto, eventuales sanciones o aranceles secundarios tendrían un impacto prácticamente nulo sobre la economía chilena y su inserción comercial global", afirmó.
"Lo más relevante de la relación comercial con Irán es precisamente su baja intensidad. Se trata de vínculos puntuales, sin encadenamientos productivos ni inversiones significativas", añadió.
Evolución del comercio
De acuerdo con cifras de la Dirección de Estudios de la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales (Subrei), elaboradas sobre datos del Banco Central de Chile, el comercio total entre ambos países alcanzó US$2,7 millones en 2024, por debajo de los US$3,5 millones registrados en 2023 y de los US$3,9 millones observados en 2019.
La evolución reciente muestra un intercambio reducido y volátil: US$2,1 millones en 2020, US$3,8 millones en 2021, US$3,1 millones en 2022 y US$3,5 millones en 2023. En el período 2019–2024, el comercio bilateral exhibe una contracción promedio anual de 7%.
En 2024, las exportaciones chilenas (FOB) hacia Irán sumaron US$1,1 millones, registrando una caída promedio anual de 20% en el período 2019–2024.
En contraste, las importaciones desde Irán totalizaron US$1,4 millones, con un crecimiento promedio anual de 23%, lo que llevó a que el saldo de la balanza comercial pasara a un déficit de US$0,3 millones en 2024, tras un superávit de US$1,5 millones en 2023.
Durante 2024, el principal producto exportado por Chile a Irán fue medicamentos, específicamente "los demás medicamentos constituidos por productos mezclados o sin mezclar, preparados para usos terapéuticos", con envíos por US$1,1 millones, concentrando prácticamente la totalidad de las exportaciones del año.
Por su parte, las importaciones chilenas desde Irán en 2024 estuvieron dominadas por productos agroalimentarios y farmacéuticos. En primer lugar se ubicaron las uvas pasas rubias (golden) y otras, con US$380 mil. Les siguieron los alcaloides del opio y sus derivados, en forma de sales, por US$360 mil, y los dátiles frescos o secos, con US$310 mil.
También destacaron las confituras, jaleas, mermeladas, purés y pastas de frutas —como peras, frambuesas, arándanos, kiwis, ciruelas y otros— con US$300 mil, y los damascos deshidratados, por US$100 mil.
En conjunto, las cifras confirman que la relación comercial entre Chile e Irán se mantiene en niveles marginales, con escasa diversificación de productos y alta concentración tanto en las exportaciones como en las importaciones.