La huella venezolana en el mercado inmobiliario: Concentran 1 de cada 5 arriendos en la RM y casi 50% en tres comunas
Según un estudio de Inciti, plataforma de GPS Property, el principal polo de localización de este grupo se encuentra en Santiago.
17 de Enero de 2026 | 09:32 | Por Pablo San Martín, Emol
LUN
Uno de cada cinco arriendos en la Región Metropolitana está ocupado por hogares venezolanos.
Esa es la conclusión a la que llegó un estudio de Inciti, plataforma de análisis territorial de GPS Property.
En concreto, el análisis determinó que del total de 971.137 viviendas en arriendo existentes en la región, 199.073 unidades son encabezados por personas de Venezuela. Esto equivale al 20,5% del total.
El estudio reveló asimismo que 341.965 viviendas en arriendo están ocupadas por hogares extranjeros, lo que representa un 22,3% del total regional, confirmando el peso estructural que ha adquirido la población migrante en este segmento del mercado habitacional.
En términos absolutos, la comuna de Santiago concentra el mayor número de viviendas arrendadas por personas venezolanas, con 52.611 unidades, lo que equivale al 31,1% del total de arriendos comunales, consolidándose como el principal polo de localización de este grupo en la Región Metropolitana.
No obstante, al observar la concentración relativa, destacan otras comunas del sector centro y pericentro de la capital.
San Miguel lidera a nivel regional, donde el 48,2% de las viviendas en arriendo están ocupadas por hogares venezolanos, seguida por Estación Central (45,9%) e Independencia (44%), configurando zonas con una alta dependencia de este grupo en su mercado de arriendos.
El fenómeno también se extiende, aunque con menor intensidad, a comunas como Quinta Normal (38,3%), La Cisterna (29%) y San Joaquín (28,6%), mientras que en sectores de mayores ingresos la participación es significativamente menor. En Las Condes, por ejemplo, solo el 7,9% de las viviendas en arriendo están ocupadas por hogares venezolanos.
Desde Inciti advierten que en el corto plazo no se anticipan cambios relevantes en esta estructura, considerando que una parte significativa de la población venezolana en Chile ha consolidado procesos de arraigo residencial y que la situación política y social en su país de origen continúa siendo incierta.
Sin embargo, el informe subraya que el mercado de arriendo es altamente sensible a variaciones en la tasa de vacancia, por lo que eventuales flujos migratorios de mayor magnitud podrían generar ajustes en los precios, especialmente en aquellas comunas donde la presencia de arrendatarios venezolanos es más elevada.
70% de los multifamily
Nicolás Herrera, gerente general de Inciti, sostiene que en "comunas como Santiago, Estación Central e Independencia, se observa una alta concentración de personas nacidas en Venezuela, muchas de las cuales participan activamente del mercado formal de arriendos".
Desde Colliers, en tanto, el vicepresidente Reinaldo Gleisner sostiene que "en sectores de alta densidad, como Santiago Centro y Estación Central, este grupo ha llegado a representar hasta el 70% de la ocupación en edificios denominados Multifamily".
"Los operadores inmobiliarios -dice, con ello en cuenta- han adaptado sus exigencias para este segmento, flexibilizando requisitos tradicionales, como el aval o la antigüedad laboral, a cambio de la validación de títulos profesionales o meses de garantía adicionales, reconociendo en el migrante venezolano un pagador responsable y de bajo riesgo de morosidad".
"Por otra parte, vemos que entre 2024 y 2025 hubo una entrada masiva de venezolanos al mercado de compraventas", indica Gleisner.
"El venezolano profesional ha dejado de ver el arriendo como su única opción y ha comenzado a 'echar raíces' en nuestro país, aportando liquidez", asegura también.
Desde el Centro de Estudios Inmobiliarios de la Universidad de los Andes, en tanto, el académico Santiago Truffa explica que "la pregunta es que es lo que pasa si esa inmigración se revierte; efectivamente uno esperaría que dónde más personas hay, es donde más personas van a dejar lugares (..) serían un shock negativo cuando se vayan, en términos de dejar mucho más espacio libre".