El reloj corre hacia el 4 de febrero, fecha en que vence la concesión vigente del centro gastronómico y cultural BordeRío, ubicado en la comuna de Vitacura, sin que exista aún un adjudicatario habilitado para que el nuevo operador, Parque Río, tome el control.
Y la incertidumbre se profundizó luego de que el Tribunal de Contratación Pública resolviera hoy prorrogar por 30 días hábiles adicionales la suspensión del proceso licitatorio, tras acoger la solicitud presentada por Minera y Constructora Río Grande SpA, empresa que obtuvo el segundo lugar en el concurso.
La medida mantiene congelado el procedimiento e impide a la Municipalidad de Vitacura avanzar en la adjudicación, celebrar contratos o incluso llamar a una nueva licitación con el mismo objeto, mientras se analiza el fondo de la impugnación.
En concreto, Río Grande acusa que la oferta adjudicada al Consorcio Parque Río debió ser declarada inadmisible por inconsistencias en una declaración jurada societaria, además de cuestionar una corrección de oficio del puntaje económico que, a su juicio, vulneró el principio de igualdad entre los oferentes.
Desde el municipio, en tanto, defienden la legalidad del proceso y sostienen que la declaración cuestionada tenía un carácter meramente informativo, que no existió alteración del precio ofertado y que la corrección aplicada correspondió a una operación matemática formal.
Asimismo, Vitacura fue especialmente crítica con la propuesta técnica de la reclamante, calificándola de débil e inconsistente, con errores de diseño —como la incorporación de juegos infantiles en zonas no autorizadas y la proyección de food trucks sobre el trazado de la ciclovía— que, según la administración, justificaron el menor puntaje asignado.
Con la prórroga decretada por el tribunal, la suspensión del proceso se extenderá más allá del vencimiento de la concesión actual, obligando al municipio a definir cómo asegurar la continuidad operativa de BordeRío sin contravenir la orden judicial vigente.
De acuerdo con lo expuesto por Minera y Constructora Río Grande en su presentación ante el TCP, la propia naturaleza del servicio concesionado permitiría, de manera excepcional y por un plazo acotado, prorrogar la operación actual del recinto.
Alternativamente, mientras se resuelve la controversia judicial, la empresa sostuvo que la Municipalidad de Vitacura podría recurrir a mecanismos extraordinarios, como la contratación directa en casos de emergencia, urgencia o imprevisto, con el objetivo de asegurar la continuidad del funcionamiento del espacio, sin avanzar en la adjudicación definitiva del proceso impugnado.