Por 28 votos a favor, 8 en contra y una abstención, la Sala del Senado
aprobó en general y particular el polémico proyecto de reajuste al sector público que impulsa al Gobierno.
Los senadores, en todo caso, dejaron en una compleja situación al Ejecutivo, al rechazar el financiamiento de la iniciativa.
En concreto, la Sala, por 19 votos a favor y 23 en contra, el pleno rechazó el artículo 8 del proyecto, que establece que el gasto que irrogue el aumento durante 2026 a los servicios públicos se financiará con los recursos contemplados en el subtítulo 21 (de gastos de personal) de sus respectivos presupuestos y, si corresponde, con reasignaciones presupuestarias de cualquier subtítulo de gastos, con excepción del servicio de la deuda pública, y en lo que falte con transferencias de la partida Tesoro Público.
Por dejar por ahora fuera del proyecto este tema que tendrá que ser zanjado en eventual comisión mixta, estuvieron todas las bancadas que integran hoy la oposición y que desde el 11 de marzo pasarán a formar parte del oficialismo.
En la votación de la idea de legislar una parte de la actual oposición se dividió y decidió apoyar el planteamiento del Ejecutivo. En ese grupo estuvieron los próximos ministros de José Antonio Kast en la Segpres, José García Ruminot, y en Energía, Ximena Rincón.
La iniciativa hoy se vota en tercer trámite en la Cámara de Diputados y, de haber discrepancias con el Senado, el debate se instalará en una Comisión Mixta.
Con todo, tras la sesión, el ministro de Hacienda, Nicolás Grau, sostuvo que “lo más importante de la Ley de Reajuste ya está aprobado por ambas Cámaras y por lo tanto se va a convertir en ley una vez que termine el tercer trámite. En términos generales, se han aprobado 131 artículos y se han rechazado 15. Eso da cuenta de que en la gran mayoría de los temas hemos podido lograr acuerdos amplios que valoramos”.