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Más incertidumbre que alivio: La lectura del mercado ante la nominación de Trump para presidir la Fed

Está mañana el mandatario estadounidense anunció a Kevin Warsh como su candidato para reemplazar a Jerome Powell como presidente del banco centra más importante del mundo.

30 de Enero de 2026 | 17:37 | Por José Tomás Guzmán, Emol.
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Bloomberg
La confirmación del presidente Donald Trump de nominar a Kevin Warsh como próximo presidente de la Reserva Federal, en reemplazo de Jerome Powell, fue leída por analistas como una señal ambigua para la política monetaria, que introduce más incertidumbre que alivio inmediato en las expectativas de tasas.

"Me complace anunciar que estoy nominando a Kevin Warsh para ser el presidente de la junta de gobernadores del sistema de la Reserva Federal….He conocido a Kevin durante mucho tiempo, y no tengo ninguna duda de que pasará a la historia como uno de los grandes presidentes de la Fed, quizás el mejor. Además, es un personaje central y nunca te decepcionará. ¡Felicitaciones, Kevin!", señaló el mandatario estadounidense en sus redes sociales.


De esta forma, Felipe Sepúlveda, analista jefe de Admirals Latam, sostuvo que la nominación entrega un mensaje "mixto y, en cierto sentido, contradictorio".

Por un lado, explicó, la administración Trump ha sido explícita en su preferencia por bajar las tasas para apoyar el crecimiento. Sin embargo, advirtió que el historial de Warsh no lo identifica como un impulsor de recortes agresivos. "Durante su paso previo por la Fed, fue percibido como un defensor de la credibilidad antiinflacionaria y de una política monetaria prudente y relativamente restrictiva", dijo.

"De concretarse su liderazgo, la Fed podría optar por un enfoque más cauteloso en el ritmo de recortes, priorizando el control de las expectativas inflacionarias y la estabilidad financiera, aun bajo presión política", sostuvo. Agregó que tasas potencialmente más altas por más tiempo suelen traducirse en un dólar más firme, mayor volatilidad y un entorno menos favorable para los activos de riesgo y las economías emergentes.

Desde XTB Latam, la analista Emanoelle Santos coincidió en que la nominación refuerza la percepción de menor tolerancia a la inflación y una menor disposición a flexibilizar la política monetaria sin una desinflación clara.

"Si bien el mercado aún mantiene en el radar un recorte en junio y otro hacia fin de año, el umbral para justificar una relajación rápida parece ahora más alto, lo que tiende a reafirmar el rol del dólar como activo refugio en episodios de estrés", indicó.

No obstante, Santos añadió que el mercado incorpora una prima adicional de incertidumbre por el posible cambio de tono y de función de reacción de la Fed, en un contexto ya sensible a titulares sobre aranceles y tensiones geopolíticas. "Para los mercados internacionales, esto implica un entorno donde el apetito por riesgo podría volverse más frágil y los flujos tenderían a privilegiar liquidez y calidad, presionando a las economías emergentes cuando se activa la aversión al riesgo", explicó.

Efecto para Chile


En el caso de Chile, Santos comentó que el canal más directo de transmisión es el tipo de cambio. Una lectura más hawkish —postura monetaria restrictiva— y un dólar más firme reducen el espacio para apreciaciones sostenidas del peso, especialmente si el cobre corrige o si los datos locales confirman un ciclo de actividad más débil.

"El tipo de cambio podría quedar más dependiente del pulso externo, ya que cuando aumenta la incertidumbre global, el shock suele imponerse por sobre los fundamentos domésticos, amplificando rangos y volatilidad", señaló.

En la misma línea, Sepúlveda coincidió en que el principal canal de transmisión sería el tipo de cambio y las condiciones financieras externas.

"Una Fed percibida como menos proclive a bajar tasas puede presionar al alza al dólar, afectando al peso chileno y elevando la sensibilidad de las tasas locales. El contrapeso seguirá estando en factores como el precio del cobre y el apetito global por riesgo, pero el mensaje de fondo es que la nominación de Warsh introduce más incertidumbre que alivio monetario inmediato, incluso para un gobierno que públicamente busca lo contrario", concluyó.

Reacción de los mercados


Tras la confirmación de la nominación de Warsh, la apertura de los mercados en Estados Unidos estuvo marcada por un tono defensivo, con acciones y bonos operando a la baja, el dólar fortaleciéndose y una venta generalizada de materias primas y activos de riesgo.

En renta variable, el S&P 500 retrocedía cerca de 0,26%, mientras el Nasdaq lideraba las pérdidas, presionado por el desempeño de las grandes tecnológicas. El Dow Jones, en tanto, mostraba caídas más moderadas, reflejando un giro hacia sectores defensivos.

En paralelo, los rendimientos de los bonos del Tesoro repuntaron, con la tasa a 10 años subiendo cerca de dos puntos básicos, luego de que los precios mayoristas de diciembre superaran las previsiones, reforzando la percepción de que las presiones inflacionarias siguen latentes.

El fortalecimiento del dólar también golpeó con fuerza a los mercados de materias primas. El oro registró una de sus mayores caídas en años, con un desplome cercano al 7% que lo llevó a perforar brevemente los US$5.000 la onza, mientras la plata se hundía más de 15%. El cobre, que venía de marcar máximos históricos, caía cerca de 4% en Londres, afectado por tomas de utilidades, un dólar más fuerte y dudas sobre la sostenibilidad de la demanda física.

El petróleo también operaba a la baja, con el Brent en torno a US$70 el barril y el WTI cerca de US$64, en un contexto de mayor aversión al riesgo, aunque con una prima geopolítica aún presente.

Finalmente, el impacto también se sintió en los activos digitales, con el bitcoin cayendo hasta 4% y encaminándose a su peor racha mensual desde 2018, afectado por el repliegue global del apetito por riesgo y fuertes salidas de fondos cotizados en Estados Unidos.
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