El Ministerio de Hacienda y la Dirección de Presupuestos (Dipres) informaron este viernes los resultados del cierre del ejercicio presupuestario 2025, un balance que incorpora una serie de definiciones y ajustes que marcarán el punto de partida de la nueva administración económica del gobierno de José Antonio Kast, que asumirá el 11 de marzo.
Según lo expuesto por el ministro de Hacienda, Nicolás Grau, y la directora de Presupuestos, Javiera Martínez, el Gobierno de Gabriel Boric incumplirá por tercer año consecutivo la meta de balance estructural, ampliando las críticas de economistas y exautoridades por una "pérdida de credibilidad" del marco fiscal.
En concreto, las estimaciones preliminares apuntan a que el déficit estructural de 2025 rondará el 3% del PIB -la cifra oficia se dará a conocer en febrero-, muy lejos del 1,6% proyectado por la Dirección de Presupuestos (Dipres) en el último Informe de Finanzas Públicas (IFP). También informaron que el déficit efectivo cerró el año pasado en 2,8% del PIB, peor al 2% estimado en el último Informe de Finanzas Públicas (IFP), el del tercer trimestre.
También se informó una fuerte caída en la recaudación de impuestos, especialmente el impuesto a la renta de primera categoría (el que pagan las empresas), por lo que Hacienda anunció un recorte de gasto preventivo de más de US$900 millones para este año. Asimismo, la cartera liderada por Grau convocará a una comisión de expertos para abordar la situación de la recaudación de impuestos.
Críticas de los expertos
El informe reactivó las críticas desde el mundo académico y técnico, que advirtieron una acumulación de fallas que heredará la próxima administración, y apuntaron a que las desviaciones dejaron de ser coyunturales y pasaron a ser estructurales.
El economista del Instituto Libertad, Gustavo Díaz, sostuvo que el mayor déficit fiscal no puede interpretarse como un simple ajuste estadístico. "Esto no es un desvío técnico, es una señal de mala ejecución y de un diseño deficiente del Presupuesto. Con seguridad el déficit estructural también será más alto que el estimado, lo que revela supuestos macroeconómicos y de ingresos excesivamente optimistas", afirmó.
El problema deja de ser coyuntural y pasa a ser de credibilidad fiscal"
Gustavo Díaz, economista
Díaz agregó que la reiteración de errores mina la regla fiscal. "El problema deja de ser coyuntural y pasa a ser de credibilidad fiscal. La regla fiscal funciona si las desviaciones son excepcionales y transitorias; pero cuando se repiten, el mercado y las clasificadoras de riesgo empiezan a descontar que la consolidación fiscal se posterga sistemáticamente".
Asimismo, sostuvo que un déficit estructural mayor "reduce el espacio para reaccionar ante shocks futuros, encarece el financiamiento soberano y tensiona la discusión de nuevas políticas permanentes. En síntesis, se están acumulando compromisos de gasto sin una base de ingresos suficientemente sólida o creíble".
Una crítica aún más severa formuló Cecilia Cifuentes, directora del Centro de Estudios Financieros del ESE, quien apuntó a la forma en que se construyó la política fiscal entre 2024 y 2025.
"La impresión es que primero se definió el nivel de gasto que el Gobierno quería tener y, a partir de eso, se estimaron ingresos que hicieran calzar la meta de déficit. Eso llevó a una sobreestimación muy gruesa de los ingresos", sostuvo.
Según Cifuentes, el problema no es marginal. "El resultado fiscal no es apenas peor al estimado, es básicamente el doble de lo proyectado en la Ley de Presupuestos. Lo que se requiere ahora es un ajuste importante del gasto y dejar de suponer ingresos que no existen".
"Lo que se requiere ahora es un ajuste importante del gasto y dejar de suponer ingresos que no existen"
Cecilia Cifuentes, directora del Centro de Estudios Financieros del ESE
Por su parte, desde la academia, Pablo Müller, académico de la Universidad Autónoma, advirtió que el cierre de 2025 dejó un escenario de menor holgura fiscal y un ajuste forzado. "El desafío es recuperar credibilidad, fortalecer la recaudación estructural y alinear el gasto con prioridades estratégicas, evitando soluciones transitorias que comprometan la sostenibilidad", señaló.
Más duro fue Alejandro Weber, decano de Economía de la USS y exsubsecretario de Hacienda, quien calificó el cierre fiscal del gobierno del Presidente Gabriel Boric como "francamente desastroso".
"Sin mediar crisis alguna, este gobierno más que duplicó el déficit de administraciones anteriores. Además, el ajuste anunciado por US$800 millones es contable, en el papel, pero no se traducirá en un recorte efectivo del gasto", afirmó.
"Francamente estoy impresionado. Esto lo veníamos diciendo hace mucho rato, durante todo el año, y hoy simplemente se ratifica"
Alejandro Weber, decano de Economía de la USS
"Francamente estoy impresionado. Esto lo veníamos diciendo hace mucho rato, durante todo el año, y hoy simplemente se ratifica. Es una muy mala noticia para la política fiscal y para el próximo gobierno", añadió.
Hacienda reconoce desvíos y anuncia ajuste
Así, desde el Ejecutivo, el ministro de Hacienda, Nicolás Grau, reconoció que el déficit efectivo de 2025 alcanzó 2,8% del PIB, un nivel similar al de 2024 y por encima de la última proyección oficial, que lo situaba en 2%.
En cuanto al déficit estructural, Grau indicó que la cifra definitiva será presentada en el cuarto Informe de Finanzas Públicas, programado para el 12 de febrero, señalando que este indicador "debe ubicarse por sobre el déficit efectivo", dadas las condiciones macroeconómicas actuales.
Según explicó el ministro, el deterioro fiscal estuvo marcado por un fuerte desplome de los ingresos tributarios, que en el último trimestre del año registraron una caída de 3,4%, afectando la proyección anual. La baja se concentró principalmente en la recaudación del Impuesto de Primera Categoría.
En ese contexto, el secretario de Estado informó que se realizará un recorte del gasto público cercano a US$920 millones (alrededor de $800 mil millones) y que se convocará a una comisión de expertos para analizar las razones detrás de los errores en la estimación de los ingresos fiscales.
Grau destacó además que, por el lado positivo, la deuda pública cerró 2025 en 41,7% del PIB, un nivel mejor al esperado.
"Este mejor resultado se explica por un mayor crecimiento y un tipo de cambio más favorable, donde ambos componentes aportaron aproximadamente la mitad de esta mejora", señaló el ministro.