Itaú publicó ayer un reporte económico en el que analiza la economía chilena. En él, se habla de "otro año para el olvido", considerando, sobre todo, hasta dónde podría llegar el déficit estructural.
El documento fue elaborado por el economista jefe de Itaú para Latam, Andrés Pérez. También firman Vittorio Peretti, Andrea Tellechea García e Ignacio Martínez.
El documento se refiere a "decepciones en ingresos" y dice que esto, junto con un mayor gasto, "llevaron nuevamente a un déficit elevado de 2,8% del PIB en 2025, sin cambios respecto al año anterior".
"El déficit estructural, que será confirmado a mediados de febrero, probablemente se acercó al 3% del PIB, muy por encima de la meta rebajada de 2,2%, lo que sugiere que la política fiscal fue sustancialmente más expansiva de lo previsto", indica también.
"De esta forma, el objetivo de déficit estructural fue incumplido por tercer año consecutivo, erosionando la credibilidad del marco institucional fiscal", agrega.
El documento destaca además que activos líquidos del Tesoro se ubicaron en niveles críticos al cierre de 2025: específicamente en US$46 millones. "El nivel de cierre de año más bajo al menos desde 2010", destaca. "No hay plata", subrayó.
"Según el informe mensual de la Dipres, los ingresos reales del Gobierno Central cayeron inesperadamente 6% interanual en diciembre, lo que llevó a una contracción de 3,8% en el cuarto trimestre de 2025. En el margen, los ingresos reales relacionados con el ciclo económico volvieron a decepcionar, cayendo 9,2% interanual. Estimamos que el desvío acumulado en el cuarto trimestre fue cercano a 0,4% del PIB (-0,5% para el año completo)", señala además el documento de Itaú.
"En contraste, los ingresos mineros se mantuvieron fuertes en diciembre. El crecimiento real de los ingresos de la minería privada aumentó 21,2% interanual en diciembre y 47,2% en el año, reflejando el primer año completo de la nueva ley de royalty minero y los altos precios del cobre. Los aportes reales de Codelco aumentaron 30,2% interanual en el mes, acumulando 25,1% en el año", sostiene la entida.
En relación al gasto del Gobierno Central, indica que "creció 3,5% en el año, por sobre la proyección oficial de 2,6%. Esperábamos una contracción del gasto de capital hacia fin de año para facilitar el cumplimiento de la meta oficial, lo que no ocurrió, incluso en un contexto de niveles críticamente bajos de caja".
"Año para el olvido"
Bajo el título "Nuestra visión", Itaú expone que el año fue "para el olvido".
Destaca que el "déficit nominal de 2025 cerró en 2,8% del PIB, por sobre nuestra proyección (2,5%) y la estimación revisada del Ministerio de Hacienda (2,0%). El deterioro es aún mayor si se considera que al presentar el presupuesto 2025 en el cuarto trimestre de 2024, el déficit proyectado era de 1,0% del PIB".
"A la decepción por ingresos se sumó un mayor gasto (3,5% versus proyección de 2,6%). El déficit estructural probablemente cerró cerca de 3,0% del PIB, muy por encima del objetivo de 2,2% (revisado desde 1,1%), implicando el tercer incumplimiento consecutivo. En otras palabras, la política fiscal fue considerablemente más expansiva de lo previsto", indica.
Luego recalca: "Esta secuencia de déficits estructurales por sobre la meta, sin un shock negativo significativo, es preocupante y sugiere que el marco institucional fiscal no ha logrado frenar el deterioro".
¿Y 2026?
Itaú proyecta "un déficit nominal de 1,3% del PIB en 2026, con riesgos en ambos sentidos. Los ingresos tributarios no mineros cerraron 2025 cerca de 0,5% del PIB por debajo de la proyección oficial. Sin embargo, si los precios actuales del cobre se mantienen (precio presupuestado: USD 4,30 por libra) junto con un repunte del litio, los ingresos podrían aumentar entre 1% y 1,5% del PIB, reduciendo necesidades de financiamiento y permitiendo ahorros en el Fondo de Estabilización".
"Por el lado del gasto -dice el informe- la administración entrante planea un ajuste relevante. El CEP identificó medidas administrativas de eficiencia por 0,3%–0,4% del PIB. El presupuesto 2026 considera un déficit estructural de 1,1% del PIB, implicando un impulso fiscal negativo significativo respecto de 2025".