Santiago vive una proliferación de heladerías, en línea con un país que se ha posicionado entre los mayores consumidores de helado de América Latina.
Nuevas marcas, emprendimientos de barrio con productos artesanales y hasta cuadras donde conviven dos o más locales forman parte de una escena cada vez más habitual en distintos sectores de la capital. Y si bien el consumo de helado alcanza su mayor protagonismo durante las tardes de verano, el frío dejó de ser un factor excluyente: hoy su ingesta se ha vuelto habitual a lo largo de todo el año.
"Los chilenos somos adictos al azúcar, somos grandes consumidores a nivel mundial en todos los formatos, partiendo por la piscola y el vino. Estamos cercanos al número uno en consumo de pan,
y somos de los países con mayor consumo de helado en el mundo", afirmó a El Mercurio Diego Achurra, cofundador de helados Timauker. Para el empresario, esa es la base de un mercado que hoy vive una transformación estructural donde el consumo ya no es estacional.
De acuerdo con datos de EMR Claight, en 2023 los chilenos alcanzaron los 11 kilos per cápita, consolidándose como lideres de heleados en la región. Mientras que, de a datos de Euromonitor International, se prevé que en los próximos años las ventas minoristas de helados en el país crezcan a una tasa anual compuesto del 6% y será la "pemiumización" la tendencia más significativa en el helado chileno.
"Numerosos proveedores ingresarán y ampliarán su presencia en el segmento premium", proyecta.
En tanto, un levantamiento realizado por GPS Property, que analizó la distribución, superficie y valores de arriendo de las heladerías en Santiago, evidencia una transformación estructural del rubro, tanto en formato como en localización.
Según GPS, durante 2025, el número de heladerías en la capital aumentó en torno a un 10%, impulsado por cambios en los hábitos de consumo, una mayor valoración de la experiencia gastronómica y una estrategia de expansión más selectiva por parte de las cadenas.
Dos nuevos modelos
De acuerdo con el estudio, actualmente coexisten dos formatos claramente diferenciados. Por un lado, se encuentran las heladerías en formato módulo o "al paso", ubicadas principalmente en malls, supermercados y estaciones de Metro. Estos locales privilegian la alta rotación y la eficiencia del metro cuadrado, con una superficie promedio de 18,7 m², dentro de un rango que va entre 10 y 25 m².
Este modelo se asocia a valores de arriendo elevados, que fluctúan entre 2,8 y 4,5 UF por metro cuadrado, especialmente en centros comerciales de alto flujo peatonal. En algunos casos, un módulo pequeño puede pagar más de 40 UF mensuales.
*Auguri Milano*
Por otro lado, el segundo formato corresponde a la heladería con cafetería, que ha encontrado su principal espacio de desarrollo en strip centers y ejes comerciales de barrio. Estos locales presentan superficies significativamente mayores, con un promedio de 48,9 m² y rangos que van desde 40 a 70 m².
A diferencia del formato módulo, estas heladerías operan como "locales de destino", incorporando mesas, terrazas y una oferta complementaria de cafetería o pastelería, lo que incentiva una mayor permanencia del cliente. En este segmento, los valores de arriendo son más estables, con un promedio cercano a 0,74 UF por metro cuadrado, permitiendo una estructura de costos más equilibrada.
Segmentación territorial del crecimiento
El análisis de GPS, además, detalla que se observa una marcada segmentación geográfica. Las comunas del sector oriente —como Las Condes, Providencia, Ñuñoa, Vitacura y Lo Barnechea— concentran una alta presencia de heladerías en formato cafetería, principalmente en strip centers consolidados, donde el consumidor privilegia la experiencia por sobre el consumo rápido.
En estas zonas, los valores de arriendo tienden a ser más elevados, asociados al mayor poder adquisitivo y al mayor flujo de público.
En contraste, comunas de alta densidad poblacional como Puente Alto, La Florida y Maipú muestran una creciente penetración del formato módulo, sobre todo al interior de malls y supermercados, aprovechando el tránsito constante de personas.
En sectores poniente y periféricos, en tanto, los cánones de arriendo son más bajos, reflejando un menor grado de consolidación comercial, aunque con un alto potencial de expansión futura.
Marcas y posicionamiento
A nivel de cadenas, el levantamiento de GPS Property indica que Savory y Palettas dominan el formato mall de manera transversal en distintas comunas de la capital. En tanto, marcas como Tavelli, Emporio La Rosa y Grido han consolidado su presencia en strip centers y barrios residenciales.
Grido, en particular, destaca como uno de los actores con mayor expansión en comunas periféricas, reforzando la tendencia de crecimiento fuera del eje tradicional de consumo.
*Macarena Pérez*
De esta forma, según el informe, el mercado de heladerías en Santiago se encuentra en un proceso de polarización: por un lado, módulos pequeños de alta rotación y elevada eficiencia por metro cuadrado; por otro, el resurgimiento de la heladería de barrio, con superficies cercanas a los 45–50 m², donde la experiencia, la terraza y la oferta complementaria se transforman en los principales motores de crecimiento.
En ese contexto, el reciente reconocimiento a la heladería Freitez, en Ñuñoa, como ganadora del certamen "Mejor Helado del Verano 2026" aparece como una señal del momento que atraviesa el rubro, marcado por una mayor sofisticación y profesionalización de la oferta.
En ese mismo concurso, quedó en segundo lugar, Bárouz Heladería, de la comuna de Requínoa (Región de O’Higgins), mientras que el tercer puesto lo obtuvo Dermachi & Milano, de Las Condes.
Desde la industria gastronómica, el fenómeno es consistente con una tendencia más amplia. El presidente de la Asociación Chilena de Gastronomía (Achiga), Máximo Picallo, sostuvo a Emol que el auge de las heladerías responde a múltiples factores. "La cantidad de nuevas heladerías y de productos más gourmet tiene mucho que ver con el desarrollo general de la gastronomía en Chile", señaló.
Agregó que el crecimiento de las escuelas de gastronomía, la influencia de los viajes, el acceso a materias primas de primer nivel y un mejor equipamiento han permitido el surgimiento de nuevos proyectos. "Todo esto finalmente beneficia a los consumidores, que hoy pueden acceder a productos de muy alta calidad", concluyó.