El ministro de Hacienda, Nicolás Grau, y la directora de Presupuestos, Javiera Martínez.
El Mercurio
El viernes de esta semana, la Dirección de Presupuestos (Dipres) publicó el Informe de Finanzas Públicas (IFP) del cuarto trimestre del 2025, revelando los números que ya se temía.
Esto porque la Dipres informó que el déficit efectivo, por la diferencia entre ingresos y gastos, terminó en un preliminar del 2,8% del PIB, mientras que al realizar los ajustes cíclicos a los ingresos efectivos, el déficit estructural fue de 3,55% del PIB, equivalente a $12.028.692 millones, por sobre la estimación del 2,2% en el trimestre previo.
La situación ha suscitado críticas y dudas sobre la herencia fiscal que el Gobierno le está entregando a la administración entrante de José Antonio Kast, ya que finalmente sería peor a la que se estimaba hace unas semanas.
Las explicaciones del Gobierno
Desde la Dipres, su directora, Javiera Martínez, señaló que el 89% de la diferencia entre déficit efectivo y estructural respondió al ajuste cíclico a los ingresos del cobre, lo que castigó los ingresos efectivos, que no tuvieron mayor actualización, por un precio del cobre significativamente por sobre el de tendencia hacia finales del año pasado.
"La diferencia con lo proyectado en el IFP anterior se explica principalmente por los mayores ajustes cíclicos de los ingresos de cobre y por la concreción de la recaudación tributaria no minera más baja en una década, excluyendo la pandemia", explicaron desde Hacienda en un comunicado.
Por otro lado, el informe muestra que los ingresos del Gobierno Central en 2025 alcanzaron un total de $72.606.525 millones, equivalente a un 21,4% del PIB estimado, lo que implica un aumento de 3,5% real anual respecto de 2024.
Sin embargo, hubo una desviación en el cálculo de los ingresos en torno a unos $1,3 billones, lo que el documento explica por cuatro causas: "Menores impuestos pagados por las grandes empresas, efectos puntuales en grandes contribuyentes de pagos previsionales mensuales (PPM), apreciación cambiaria y caída en recaudación del Impuesto Adicional".
Sobre proyecciones, el informe estima un crecimiento real de 2,3% del Producto Interno Bruto (PIB), dos décimas por debajo de lo previsto en el IFP del trimestre anterior.
"La menor expansión se explica por un menor desempeño en el sector minero, con disrupciones operacionales en algunas faenas. La inflación, en tanto, cerró el año consolidando una senda de convergencia hacia su valor meta, con las expectativas fuertemente ancladas", agregó.