El Gobierno no ha parado de recibir críticas por el déficit estructural de 2025 que informó la semana pasada.
Este llegó a un 3,55% del PIB, cifra muy superior al 2,2% que habían proyectado el año pasado y, además, demasiado por encima del 1,1% que había planteado para este periodo en 2024.
Esta mañana, en conversación con T13 Radio, la directora de Presupuestos, Javiera Martínez, sostuvo que la regla fiscal no está siendo un buen indicador para medir la situación real, porque el cálculo del déficit estructural incorpora ajustes que no reflejan con precisión la realidad de los ingresos fiscales, a su juicio.
En específico, la ingeniera señaló que "lo que hace la regla (fiscal) en términos de los traspasos de Codelco al fisco es calcular ingresos efectivos teóricos, luego se restan los ingresos estructurales teóricos. Y eso da el ajuste cíclico. Y hoy día ese termómetro no está siendo un buen termómetro para medir la situación de cuánto es estructural o efectivo en término de los ingresos".
"Es más importante mirar el balance efectivo que el déficit estructural, por esta distorsión metodológica que tiene la regla", dijo asimismo. Y añadió: "el balance estructural de hoy día nos dice poco de la situación fiscal por esta distorsión".
La opinión de economistas
Para Matías Acevedo, exdirector de Presupuestos, las palabras de la actual directora "sería como matar al mensajero. Lo que no es un buen termómetro es debilitar la institucionalidad fiscal incumpliendo las metas auto impuestas".
Durante la mañana, en conversación con Radio Duna, fue duro con la gestión del Gobierno en este aspecto. "Fue una decisión consciente del Ministerio de Hacienda desviarse de las metas en el momento en que tenía que ajustar los gastos y no lo hizo", sostuvo.
Pablo Müller, académico de la Facultad de administración y negocios de la Universidad Autónoma, también se mostró crítico con los dichos de Martínez. "Aunque la directora de Presupuestos sostiene que la regla fiscal no es un buen termómetro, esa afirmación debilita un ancla institucional clave para asegurar que el gasto público se ajuste a los ingresos efectivos y no al revés", indicó.
Señaló, asimismo, que el "problema reciente ha sido gastar primero y corregir después, error de esta administración. Corresponde fortalecer la disciplina fiscal y resguardar métricas fiscales claras, creíbles y consistentes para la estabilidad económica del país".
En tanto, Gonzalo Escobar, académico de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad Andrés Bello, indicó que "hay que tener precaución con este tema, pues, en cierta medida, la regla de incumplimiento fiscal tiende a generar efectos negativos en la economía, principalmente sobre la credibilidad de la política fiscal propiamente tal".
Parlamentarios
El diputado Republicano, Agustín Romero, sostuvo que "empiezan a culpar al termómetro, es porque no quieren hacerse cargo de la fiebre fiscal que dejaron".
"Las declaraciones de la directora de Presupuestos son preocupantes, porque cuando la autoridad encargada de resguardar las finanzas públicas dice que la regla fiscal no es un buen termómetro, en realidad está reconociendo que se perdió el control del gasto fiscal", añadió.
Indicó, también, que "la regla fiscal ha sido por años el ancla de responsabilidad de Chile, y relativizarla justo después de incumplir las metas por tercera vez consecutiva y dejar un déficit estructural cercano al 3,6% del PIB suena más a una excusa que a una explicación".
Por su parte, la diputada Yovana Ahumada, sostuvo: "Es bien llamativo que justo ahora señale que la regla fiscal no está siendo un buen termómetro, eso debieron haberlo dicho antes (…) pero no justo ahora, después de tres años consecutivos que han errado".
"Realmente hay un problema que no se quiere asumir y es que no ha habido una buena administración de los recursos (…) habla de una mala administración", indicó.
Cabe destacar que el déficit estructural que deja el Gobierno es equivalente a $12.028.692 millones.