El mercado de los coleccionables vive un nueva era dorada y sorpresivamente, las cartas Pokémon se han instalado como uno de sus activos más llamativos.
Esto, luego de que el youtuber y luchador de la WWE, Logan Paul, estableciera un récord histórico al vender una tarjeta de la franquicia japonesa en US$16,49 millones, convirtiéndola en la más cara jamás subastada, según Guinness World Records.
Se trata de la carta "Pikachu Illustrator" y es considerada un verdadero "santo grial" entre los coleccionistas.
Paul la había adquirido en 2021 al coleccionista Marwan Dubsy, en Dubái, por US$5,27 millones, operación que ya había marcado un máximo para una transacción privada de este tipo.
La pieza es especialmente valiosa por su extrema escasez, solo se entregaron 39 ejemplares a los ganadores de un concurso de ilustración realizado en 1998 y el diseño corresponde a Atsuko Nishida, creadora original del personaje. Además, el ejemplar vendido es el único en el mundo calificado con nota perfecta.
IG Logan Paul
La popularidad de la carta aumentó cuando Paul la utilizó como collar —protegida en un estuche con diamantes y una cadena valorada en US$75.000— antes de una pelea en 2022. Finalmente, la subasta se concretó en una transmisión en vivo y el comprador fue el empresario AJ Scaramucci.
El auge de las cartas
El fenómeno refleja la expansión del mercado de coleccionables como activo alternativo.
Aunque el juego de cartas Pokémon debutó en Japón en 1996 y llegó a América en 1999, la pandemia impulsó fuertemente su demanda, elevando los precios y generando un mercado especializado.
El atractivo ha trascendido a figuras de alto perfil. El campeón de Fórmula 1 Lewis Hamilton reconoció su afición por estos artículos, señalando que compra cartas semanalmente y que en su colección hay ejemplares de Pokémon, Star Wars y deportistas.
En tanto, la franquicia —que este año cumple 30 años— se ha convertido en una de las propiedades intelectuales más lucrativas del mundo, generado videojuegos, series animadas, películas, juguetes y hasta colaboraciones con firmas de lujo como Fendi o Tiffany & Co, así, según el reporte The Top Global Licensors 2025 la ubicó entre las diez más poderosas, con ingresos globales por US$12.000 millones solo en 2024.
En ese contexto, expertos observan que las cartas coleccionables han dejado de ser solo un hobby, hoy funcionan también como instrumentos de inversión dentro del creciente universo de activos alternativos