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Anticipar la capacitación laboral: El impacto de planificar la formación desde comienzos de año

Especialistas sostienen que ejecutar planes formativos en el primer trimestre permite mejores resultados operativos y organizacionales.

25 de Febrero de 2026 | 10:52 | Portal Pyme
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A días de comenzar marzo, las empresas entran en una fase para definir su rumbo anual y los primeros meses se concentran procesos como la revisión de resultados, la fijación de metas comerciales y planificación estratégica. En ese sentido, expertos advierten que la capacitación laboral suele quedar relegada, pese a su impacto en la productividad y el cumplimiento de objetivos.

Tradicionalmente, marzo, abril y mayo han sido considerados meses de baja actividad para los Organismos Técnicos de Capacitación (OTEC), ya que muchas compañías tienden a postergar sus planes formativos hacia el segundo semestre, concentrando la ejecución presupuestaria a fin de año.

Para Carla Aravena, gerente general de Teamclass, OTEC del Grupo de Empresas Teamwork, esta práctica reduce el impacto que la formación puede tener en los resultados anuales. “El primer trimestre no debería ser un periodo de espera, sino de preparación. Es el momento ideal para organizarse con los trabajadores, revisar brechas de competencias y diseñar planes de capacitación que acompañen la estrategia anual de la empresa”, señala.

Según explica, integrar la capacitación desde el inicio del año permite alinear a los equipos con los objetivos corporativos definidos por la organización, anticiparse a necesidades futuras y fortalecer la capacidad de adaptación frente a cambios normativos, tecnológicos y organizacionales. En esta etapa, agrega, las empresas tienen la oportunidad de preparar a sus equipos antes de enfrentar los períodos de mayor carga operativa.

Capacitar durante el primer trimestre permite preparar a las personas antes de que llegue el peak operacional. No se trata solo de cumplir con horas de formación, sino de diseñar planes que impacten directamente en la productividad, el clima laboral y el cumplimiento de metas”, afirma Aravena. En esa línea, destaca que una planificación temprana permite desarrollar tanto habilidades técnicas como competencias transversales, como liderazgo, trabajo en equipo, comunicación efectiva y gestión del cambio.

La ejecutiva advierte que cuando la capacitación se implementa de forma tardía, su efecto en los resultados suele ser limitado y responde más a urgencias que a una planificación estratégica. “Cuando dejamos todo para el final, perdemos meses valiosos de desarrollo. La capacitación no debe ser un trámite, sino una herramienta estratégica integrada al plan de negocios. El primer trimestre es clave para organizar personas, definir planes y activar el crecimiento del talento interno”, sentencia.