El punto de encuentro de las Pymes chilenas

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¿Cómo podría impactar a las pymes chilenas el conflicto de EE.UU. e Israel contra Irán?

Expertos advierten que una escalada tendría efectos importantes y negativos en la economía y flujos proyectados. Conoce el detalle.

02 de Marzo de 2026 | 16:48 | Patricio Gutiérrez
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El conflicto tras el ataque de Estados Unidos e Israel en contra de Irán volvió a instalar un foco de incertidumbre en los mercados nacionales y aunque la crisis se desarrolla a miles de kilómetros de Chile, lo cierto es que sus efectos también pueden golpear a las pequeñas y medianas empresas.

Alza del petróleo, presión sobre el dólar y eventuales tensiones en las cadenas logísticas se posicionan como los principales impactos que podría generar en las operaciones locales, lo que se traduciría en mayores costos operativos, menor liquidez y postergación de inversiones en el segmento pyme.


Petróleo: el golpe directo a los costos


Uno de los primeros focos de preocupación para las empresas nacionales es el petróleo. Chile importa prácticamente la totalidad del crudo que consume, por lo que cualquier tensión en la zona repercute en el valor internacional del barril.

Carlos Guayara, cofundador de TRII (plataforma de inversión), advierte que el impacto es inmediato en la estructura de costos. “El impacto es directo y doloroso vía costos. Chile importa prácticamente todo el petróleo que consume. Con el crudo reaccionando al alza por el miedo a un cierre en el Estrecho de Ormuz (por donde pasa el 20% del petróleo mundial), la cadena de transmisión es inmediata”, señala.

El ejecutivo detalla la secuencia:

1. Sube el barril internacional (Brent/WTI).

2. ENAP ajusta precios al alza en las próximas semanas.

3. La Pyme paga la cuenta: Para una pyme, el combustible no es un lujo, es un insumo básico. Esto encarece el flete del proveedor, el despacho al cliente y la operación diaria. Es un impuesto inflacionario directo a la vena del flujo de caja, dice.

En la misma línea, Patricio Gana, director de AK Contadores, refuerza la idea de que el conflicto “impacta principalmente de dos formas: El precio de los combustibles y el precio del dólar. Chile importa la totalidad de su petróleo, por lo que una escalada militar en países productores de petróleo afecta directamente el valor de las bencinas y el diésel”.

Manuel Concha, CEO de Kame ERP (Sistema de Gestión para pymes), complementa que “dada la globalización, lamentablemente el valor del petróleo tiene incidencia directa en el costo de muchos bienes y servicios, por lo que cualquier alza va a generar impacto en los costos operacionales de las pymes. Por consiguiente, esta variable exógena al negocio va a generar una incidencia directa, con lo cual la información de calidad y la planificación resultan fundamentales”.

En ese contexto, los expertos sostienen que sectores como transporte, logística, agroindustria y construcción aparecen entre los más expuestos, por su alta dependencia del diésel y la energía.


Dólar fuerte puede presionar a importaciones y deudores


El segundo frente de preocupación para las pequeñas y medianas empresas es el tipo de cambio. En contextos de guerra o alta tensión geopolítica, el dólar suele actuar como refugio.

Guayara lo describe como “la tormenta perfecta” para las pymes que enfrentan dos caras:

El importador: “Se le encarece reponer inventario de la noche a la mañana. Si importabas tecnología o insumos textiles a un dólar de $860 y mañana abre a $880 o $900, tu margen desaparece o te ves obligado a traspasar precios al consumidor final, enfriando las ventas”.

El deudor: “Las pymes que tienen deuda en dólares (o arriendos indexados a moneda dura) verán sus obligaciones dispararse, justo cuando la liquidez se aprieta”.

Desde el mercado financiero, Jorge Tolosa, operador de renta variable de Vector Capital (corredores de bolsa), explica que lo que se observa por ahora es una reacción inicial marcada por la búsqueda de refugio. “Lo que hoy día estamos viendo son las primeras reacciones (…) el mercado hoy día lo está evaluando en forma directa, es la primera reacción a las noticias que van ocurriendo”, sostiene.

En ese contexto, agrega que en la actualidad los inversionistas buscarán refugiarse en el dólar, “es lo primero como cubrir riesgo. Lo segundo, los metales, sobre todo aquellos metales que pueden resistir toda la presión de lo que es los precios, la inflación, los ataques, todo eso. Entonces, eso deriva en la reacción. Con el dólar, lógicamente, acá lo que se ve es volatilidad, probablemente, no hay que definir hoy día como una posición, sino que hay que estar alerta”.

Para las pymes, el mensaje es cautela, dice Tolosa. “Por hoy día, por ahora, medidas financieras estratégicas de las pymes, hay que estar muy pendientes, en el fondo, lo que es el tipo cambio, sobre todo a ellas, que tienen menores herramientas”, advierte, además de llamar a evitar decisiones apresuradas. “Establecer decisiones en base al pánico hoy día no es la mejor alternativa”.


Manuel Concha, de Kame ERP, en tanto, dice que la volatilidad del dólar “es un factor relevante, más aún en ambientes competitivos donde los márgenes son estrechos. Incluso, esto podría llegar a revertir el resultado de las compañías”.

Cadenas de suministro y fletes


Otro factor bajo monitoreo es la logística internacional. Si el conflicto escala y afecta rutas estratégicas como el Estrecho de Ormuz o el canal de Suez, podría haber un encarecimiento del transporte marítimo.

Guayara alerta sobre el riesgo de “cuello de botella” logístico. “Si el conflicto escala y afecta las rutas marítimas, no solo sube el precio del flete, sino que aumentan los tiempos de espera”, indica.

A su juicio, la preparación de las pymes es limitada. “A diferencia del retail grande que tiene stock para meses y contratos de cobertura, la Pyme trabaja ‘Just in Time’ (al día). Un retraso de 3 semanas en la llegada de insumos desde Asia puede significar quiebres de stock y parálisis de producción local”.

Tolosa concuerda en que, por ahora, el mayor riesgo está en los costos de transporte. “Probablemente, lo que puede suceder de esto seguir, es una situación de que puede haber una escalada, un alza en el precio de los fletes navieros. Eso lógicamente podría generar un nuevo aumento en lo que es la inflación, por el incremento de los precios importados”, manifiesta.

Gana, en tanto, estima que las alteraciones podrían ser “localizadas”. “Eso sí que un aumento en el diésel también implica un aumento en las tarifas de transporte internacional, arrastrando a otros productos, aunque de manera marginal”, indica.